Multitud en la plaza
*JLP: se quedó corto

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August 5, 1980

*Bipolarismo salvador 

LA HABANA. 4 de agosto.- Los cubanos no se conformaron con recibir entusiastas. cálida y bullangueramente al Presidente López Portillo a lo largo del trayecto de veinticuatro kilómetros entre el aeropuerto “José Martí” en Rancho Boyeros y la residencia de El Laguito. en la que se alojó durante su visita a esta capital. 
Quisieron también expresarle su simpatía y agradecimiento en la Plaza de la Revolución. en donde el sábado se congregaron decenas de miles de ellos. quizá tantos o más de los que “le dieron la bienvenida el jueves pasado”. 
En esa gigantesca plaza. bajo un sol calcinante. la multitud vitoreó a López Portillo. a México. a la política internacional de nuestro país y al apoyo que siempre le ha brindado a Cuba. Los vítores y la entrada de los cubanos al mandatario mexicano en ese acto fue tan plena como el discurso que improvisó el primer ministro Fidel Castro Ruz que estremeció a todos lo que atiborraron cuanto espacio había en atención a la insistente invitación que se le hizo para salir “de la casa a la plaza” y estar presente en ese acto de solidaridad.
En esa escenario esplendoroso y después del discurso que la noche del jueves pronunció López Portillo al recibir la presea “José Martí” que le otorgó el Gobierno cubano y que resultó tan riesgoso como emotivo. valiente. decidido y solidario de México con Cuba. el comandante en jefe de la Revolución cubana correspondió en la Plaza de la Revolución con un discurso de entrega total a su huésped. a México y a los mexicanos. Castro hizo a un lado todo protocolo. las formas. la diplomacia. el rigor marxista y sin ambages volcó su oratoria vehemente. apasionada. vibrante. a expresarle a nuestro país y a su Presidente lo que quizá ningún otro jefe de Estado haya dicho sobre ambos.
Fidel Castro no pudo detener su simpatía y su agradecimiento. a México y los mexicanos. Reconoció a la Revolución Mexicana como la primera revolución social de este siglo para acabar. desde aquí. con las viejas tesis oposicionistas de que la Revolución Mexicana no había sido social sino burguesa. Elogió el agrarismo mexicano; exaltó la figura del general Lázaro Cárdenas y la expropiación petrolera. aludió a las innumerables agresiones que ha sufrido México de parte de Estados Unidos que le cercenó buena parte de su territorio. 
Alabó el respaldo de México a Cuba. a Chile. a Nicaragua; recordó los tiempos de bloqueo; le dijo a López Portillo que pasará a la historia como uno de los más grandes estadistas de México.
Nada se les escapó al guía de la Revolución cubana que habló cincuenta y cinco minutos a un auditorio atento. absorto a veces y que motivó lágrimas de muchos. cubanos y mexicanos presentes en el acto. Confirmó su habilidad. su experiencia en el manejo de multitudes. su sensibilidad. su inteligencia. 
Y cuando todos esperaban otro gran discurso de López Portillo. una confirmación plena a sus expresiones de la noche del jueves en el Palacio de la Revolución. otros pronunciamientos vigorosos. decididos. valientes. solidarios ante el momento en que Castro le cedió la palabra. el Presidente de México comenzó poéticamente su intervención al recordar al inicio y al final las ideas de La Rosa Blanca. de José Martí. para seguir con freses de mucha filosofía y humanismo. Emocionado esta López Portillo que habló del cariño y la solidaridad del pueblo mexicano al cubano; del triunfo olímpico de los deportistas cubanos ese día. 
Dijo que le complacía estar en esa plaza desde donde se han tomado las grandes decisiones para el destino de Cuba y desde la que también se condena “a los pobres diablos”. 
Elogió la autonomía. la independencia y condenó el bipolarismo. que fue una de las veces en que Castro lo vio entre asombrado e inquieto porque merced a ese bipolarismo ante el bloqueo estadounidense. con la ayuda de la Unión Soviética es como Cuba ha sobrevivido y avanzado. O cuando habló de las áreas de influencia que México rechaza “porque sabemos que sus ventajas son como cuentas de vidrios y platos de lentejas”.
Y cuando señaló que “no queremos cartucheras llenas y platos vacíos. como no queremos bolsillos llenos de los traficantes de armas”. 
Dio la impresión de que el escenario se desaprovechaba; que no se correspondía a un discurso como el de Castro; que el agradecimiento y simpatía del pueblo y el Gobierno cubanos se respondía con algo que evidentemente no satisfacía al entusiasta auditorio. López Portillo –expresado con todo respeto- dio la impresión de quedarse corto ante lo dicho por el líder de la Revolución cubana y ante el esplendoroso escenario. 
Su intervención de esa tarde fue la antitesis de la que tuvo aquella noche del jueves en el Palacio de la revolución cuando recibió la condecoración “José Martí”. 
Tal vez peco de excesiva prudencia. con la preocupación tal vez de ciertos informes recibidos de la ciudad de México acerca de las reacciones habidas cuando dijo que “nada soportaremos que se le haga a Cuba porque sentiríamos que se nos hace a nosotros mismos”. 
La diferencia fue clara. significativa. porque más que el Palacio de la Revolución. la noche de su llegada. la Plaza de la Revolución. frente a la enorme estatua de Martí. era el escenario indicado para un señalamiento firme. vigoroso. valiente. de López Portillo. No ocurrió así. sin embargo y entre muchos miembros de la comitiva quedó la impresión de que se trató de evitar algún pronunciamiento como la noche del jueves para no asistir en riesgos que a la postre podrían resultar peligrosos.
Aunque como ayer lo apuntábamos aquí. el riesgo se corrió desde el momento mismo en que se anunció la visita presidencial a Cuba.  
De esto y de aquello… 
De acuerdo a las estadísticas más recientes que se conocen en esta capital. los robos nocturnos se han reducido de veinte dos al día. tras la salida de muchos delincuentes y ex delincuentes el pasado mes de abril. Y hay informes oficiales de que entre los primeros que se fueron de aquí. estaban sujetos que tenían un mínimo de tres a cuatro “causas” –juicios- por delitos diversos. entre ellos el robo… La última noche de la visita del Presidente López Portillo a Cuba se ofreció una cena en el Palacio de Cubanacán. en la que actuaron diversos artistas mexicanos. entre ellos el hidalguense Humberto Cravioto y Toña la Negra que como ya señalábamos en un comentario anterior. en cuanto fue presentada ante los presidentes recibió una prolongada ovación. puestos en pie los invitados… Gonzalo Martínez Corbalá. embajador de México en Cuba. fue un buen anfitrión de cuantos vinieron a la capital cubana por la visita presidencial… La tarde del sábado. en la magna concentración habida en la Plaza de la Revolución. el vozarrón de un cubano que estaba frente al estrado principal. se escuchó entre la multitud: “¡Fidel. piche. que Carter no batea!” El tipo se quedó más serio que un enterrador cuando nadie le hizo eco y las miradas de muchos invitados se clavaron en él. festejando la ocurrencia… José Antonio Méndez. el famoso compositor. contó una anécdota que más parecía política que artística: cuando estuvo viviendo en México. les decía a sus amigos que quería trabajar duro y ganar lo suficiente porque quería vivir en Los Pinos. Dejó de pensarlo cuando un mexicano de su época. artista también. le dijo que en México. el que vive en Los Pinos es el Presidente. Claro. Méndez se refería a su rumbo. el Reparto de Los Pinos. aquí en La Habana. donde finalmente se hizo su casa… Por cierto que el popular compositor cubano ofreció una actuación a un grupo de periodistas mexicanos y de ciudadanos cubanos en la residencia de la embajada de México. invitados por el embajador Martínez Corbalá… En general. el clima habanero fue benigno con los mexicanos que acompañaron al Presidente López Portillo en su visita a la capital… Luis Javier Solana. coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República. volvió a salir bien librado de esta gira presidencial. en opinión de los colegas que viajaron desde el principio. por Costa Rica. Brasil y Venezuela. La sala de prensa que se instaló en el hotel Habana Libre funcionó bien y el personal cubano que participó en las transmisiones fue eficiente y de gran calidad profesional… Ramón Ojeda Mestre. director de Turismo Social de la Secretaría de Turismo. fue de los últimos en dejar La Habana con el grupo que trajo. El veracruzano regresó satisfecho de haber cumplido con su tarea… Tremenda asoleada se dio el almirante Manuel Zermeño Araico. del grupo de dirigentes del PARM que fueron invitados a la visita de JLP a Cuba… Más que serios. los líderes del Congreso. Luis M. Farías y Joaquín Gamboa Pascoe. durante la concentración del sábado pasado. cuando habló Fidel Castro Ruz. Tampoco seguramente la deben de haber pasado muy bien el jueves en la residencia de la embajada de México. porque a ellos y al presidente de la Suprema Corte de Justicia les tocó la misma mesa que al ex canciller Raúl Roa y a Ramón Castro Ruz… Un día de la visita presidencial coincidieron en La Bodeguita del Medio –con mucho el lugar más visitado por los mexicanos que aquí anduvieron- los secretarios de Comunicaciones y Transportes. Emilio Mújica Montoya. y el de Trabajo. Pedro Ojeda Paullada. así como el jefe del Departamento de Pesca. Fernando Rafful Miguel; la subsecretaría de Evaluación. Rosa Luz Alegria y el director del DIF. Marco Vinicio Martínez Guerrero… Alberto Peniche Blanco. director general de Información de la Secretaría de Gobernación. se convirtió en un eficaz colaborador de Luis Javier Solana durante esta gira internacional del Presidente de México. Actuó el poblano con discreción y su amabilidad característica… A pesar de que Edmundo Flores. actual director general del CONACYT. fue embajador de México en Cuba. esta vez que vino en la comitiva presidencial. no faltaron algunos cubanos bien humorados que aseguraban que era “el Calo Mal – Carlos Marx- mexicano”…

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