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Fábula sobre bullying

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noviembre 20, 2011

Todo comenzó con un enigma doméstico del poeta Luigi Amara: “¿qué pasa con los calcetines perdidos?” y al darle vueltas a la idea, terminó escribiendo una historia sobre el bullying.
Petete, un calcetín de rayas, sufre el acoso de los demás calcetines del cajón, que se entretienen “agarrándolo de su puerquito”, humillándolo y torturándolo de todas las maneras posibles, haciéndole calzón chino y tubo, al punto de que el afligido protagonista reniega de ser un calcetín.
Lo que le sucede en Los calcetines solitarios (Sexto Piso) se parece a lo que a Amara le tocó vivir de niño, unas veces como víctima, y otras, como acosador.
“Nunca fui muy físico, pero sí se me daba la lengua viperina, ahí entendí que podía ser escritor. Se me daba, se me da todavía, joder hablando”, cuenta el poeta.
Había carrilla, sí, a veces agarraban a alguien de puerquito pero al rato cambiaban los papeles, añade.
“No había ese afán tan agresivo, era más de guasa”, acota Amara.
Ahora, dice, el bullying se ha vuelto un fenómeno más de exclusión sicológica, de opresión, promovida por las redes sociales.
“La idea de estar adentro y afuera se ha vuelto más importante”, dice.
Al monero Trino (Guadalajara, 1961), ilustrador del libro, su talento para dibujar lo salvó del acoso en la secundaria. Un día, los más bravos se le acercaron para decirle: “Tú dibujas bien, ¿verdad? Dibújanos a Bety y Verónica encueradas” y le dieron una historieta de Archie. Le salió tan bien, que se ganó su protección.
“Ellos me proveían de las revistas de Playboy para dibujar a las monas encueradas hasta que un día descubrieron mis dibujos. Pensé, ‘si digo: estos cabrones me hacen hacerlo, me va de la chingada’. No dije nada. Llamaron a mis papás a la dirección.
“Mi papá lo tomó súper bien, vio los dibujos, los rompió. Dijo: ‘Yo hablaré con él’. Me llevó a la casa, agarró de la biblioteca un Rubens y me dijo: ‘si dibujas unas encueradas, haz éstas, estos desnudos bonitos’. Claro, eran más gordas, mejor Bety y Verónica”, bromea.
A Trino le entusiasmó que una prenda como el calcetín fuera el protagonista del libro. Amara pensó que de ese modo el salvajismo podría ser más obvio.
“¿Y por qué no calzones?”, interrumpe Trino.
“De algún modo los calcetines son la prenda más despreciada, que continuamente pisoteamos en la vida diaria”, replica Amara, autor también de Las aventuras de Max y su ojo submarino.
En las páginas, los lectores podrán reconocer los calcetines de Trino, cafés, negros y blancos, que escaneó para ilustrar.
“El reto era cómo hacer los calcetines agradables, no son una prenda fácil de dibujar, no sé cuantos libros habrá donde los calcetines hablen”, añade el monero.
La intención, aclara Amara, no era hacer un libro de consejos ni caer en el didactismo ni la moralina, sino contar una historia que atrapara la imaginación de sus lectores con aventuras y personajes bien delineados.
“Si logra, a partir de esa historia, hacer visible un fenómeno, mejor”, dice el poeta.
Los calcetines solitarios será presentado hoy por sus autores en la Librería Gandhi de Coyoacán a las 13 horas y el domingo 20 a las 18 horas en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en el Centro Nacional de las Artes.
Pulso Político Online/Agencias

Todo comenzó con un enigma doméstico del poeta Luigi Amara y al darle vueltas a la idea, terminó escribiendo una historia sobre el bullying.

Petete, un calcetín de rayas, sufre el acoso de los demás calcetines del cajón, que se entretienen “agarrándolo de su puerquito”, humillándolo y torturándolo de todas las maneras posibles, haciéndole calzón chino y tubo, al punto de que el afligido protagonista reniega de ser un calcetín.

Lo que le sucede en Los calcetines solitarios (Sexto Piso) se parece a lo que a Amara le tocó vivir de niño, unas veces como víctima, y otras, como acosador.

“Nunca fui muy físico, pero sí se me daba la lengua viperina, ahí entendí que podía ser escritor. Se me daba, se me da todavía, joder hablando”, cuenta el poeta.

Había carrilla, sí, a veces agarraban a alguien de puerquito pero al rato cambiaban los papeles, añade.

“No había ese afán tan agresivo, era más de guasa”, acota Amara.

Ahora, dice, el bullying se ha vuelto un fenómeno más de exclusión sicológica, de opresión, promovida por las redes sociales.

“La idea de estar adentro y afuera se ha vuelto más importante”, dice.

Al monero Trino (Guadalajara, 1961), ilustrador del libro, su talento para dibujar lo salvó del acoso en la secundaria. Un día, los más bravos se le acercaron para decirle: “Tú dibujas bien, ¿verdad? Dibújanos a Bety y Verónica encueradas” y le dieron una historieta de Archie. Le salió tan bien, que se ganó su protección.

“Ellos me proveían de las revistas de Playboy para dibujar a las monas encueradas hasta que un día descubrieron mis dibujos. Pensé, ‘si digo: estos cabrones me hacen hacerlo, me va de la chingada’. No dije nada. Llamaron a mis papás a la dirección.

“Mi papá lo tomó súper bien, vio los dibujos, los rompió. Dijo: ‘Yo hablaré con él’. Me llevó a la casa, agarró de la biblioteca un Rubens y me dijo: ‘si dibujas unas encueradas, haz éstas, estos desnudos bonitos’. Claro, eran más gordas, mejor Bety y Verónica”, bromea.

A Trino le entusiasmó que una prenda como el calcetín fuera el protagonista del libro. Amara pensó que de ese modo el salvajismo podría ser más obvio.

“¿Y por qué no calzones?”, interrumpe Trino.

“De algún modo los calcetines son la prenda más despreciada, que continuamente pisoteamos en la vida diaria”, replica Amara, autor también de Las aventuras de Max y su ojo submarino.

En las páginas, los lectores podrán reconocer los calcetines de Trino, cafés, negros y blancos, que escaneó para ilustrar.

“El reto era cómo hacer los calcetines agradables, no son una prenda fácil de dibujar, no sé cuantos libros habrá donde los calcetines hablen”, añade el monero.

La intención, aclara Amara, no era hacer un libro de consejos ni caer en el didactismo ni la moralina, sino contar una historia que atrapara la imaginación de sus lectores con aventuras y personajes bien delineados.

“Si logra, a partir de esa historia, hacer visible un fenómeno, mejor”, dice el poeta.

Los calcetines solitarios será presentado hoy por sus autores en la Librería Gandhi de Coyoacán a las 13 horas y el domingo 20 a las 18 horas en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en el Centro Nacional de las Artes.

Pulso Político Online/Agencias

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