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Cuatro Ciénegas: lugar de paisajes únicos

11 de febrero de 2019

Declarado Área Natural Protegida, Cuatro Ciénegas es el hábitat de un gran número de animales endémicos (exclusivos de la región), por lo que la caza está prohibida desde 1994. El objetivo es preservar la vida de tortugas, venados, osos y algunos peces en peligro de extinción.

Sin embargo, el pueblo -ubicado a tres horas de la ciudad de Torreón- cuenta con sitios específicos para disfrutar de sus bellos pasajes, así como de sus ríos y lagunas que brotan en medio del desierto, donde por cierto se puede admirar la flora y la fauna de la región.

Los bellos paisajes de este pueblo mágico, también conocido como el Galápago Mexicano (por su biodiversidad y alto índice de endemismo), sirven de escenario para el rodaje de películas, así como de sesiones de fotografías de bodas, 15 años o simplemente “selfies”.

Notimex recorrió Las Dunas de Yeso, donde solo se puede acceder en coche, pues la distancia entre la carretera y la zona es muy larga. Ahí se aprecia un desierto fuera de lo común, la arena es blanca y muy brillosa, y su flora tiene un color verde resplandeciente.

De acuerdo con el guía de turistas Luis Ángel Saucedo, el color del arena se debe al alto índice de humedad, de ahí que sea posible el nacimiento de cactus, de peyote o la famosa planta conocida como La gobernadora, estas dos últimas consideradas con fines curativos.

“Aquí en Cuatro Ciénegas tenemos más de 100 mil especies endémicas (único en un lugar) tanto de reptiles, plantas y anfibios, microorganismo la mayor parte, de ahí que para tener acceso a estos lugares sea acompañado de un guía, quien es el encargado de proteger y conservar este valle”, refirió el joven, quien trabaja para el hotel-boutique Hacienda 1800.

Entre la bella y brillosa arena (composición geoquímica de sulfato de calcio hidratado) se observan altas formaciones, entre ellas “El Castillo”, una duna que ha sido formada por el viento que arroja la arena contra una planta y que con la lluvia se comprime formando montañas.

A decir de Saucedo, esta duna tiene tres mil 500 años de antigüedad y su altura aproximada es de cuatro metros y medio. Con el objetivo de conservar su crecimiento natural y evitar su deterioro, se encuentra cercada pues había personas que trataban de desmoronarla o dejarle su firma.

Por otro lado, el valle de Cuatro Ciénegas -delimitado por las cordilleras La Fragua, Menchaca, La Madera, San Vicente, Los Pinos y San Marcos en la Sierra Madre Oriental- ofrece una vista única desde sus Minas de Mármol, rocas de gran tamaño hechas de un material llamado travertino (una clasificación de mármol).

Por ellas se puede caminar, saltar y observar los contrastantes colores de Cuatro Ciénegas: arena blanca, flora color verde, montañas color café y un cielo, sin contaminación, color azul.

Desde las alturas se observan los paisajes y la carretera hacia el pueblo de Cuatro Ciénegas, donde se ubica el Museo Casa Carranza, sitio que habitó durante su infancia el revolucionario mexicano Venustiano Carranza.

Pulso Político On Line/ Notimex/ Foto: Internet

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