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Las horas extras

19 de mayo de 2019

José Dávalos*

Por tiempo extraordinario en el trabajo entendemos la prolongación de la jornada ordinaria del trabajador. Si la jornada es de ocho horas, la jornada extraordinaria empieza a contar a partir de la novena hora. Si la jornada es de cuatro horas, a partir de la quinta hora comienza a contar el tiempo extraordinario.

Generalmente se piensa que hasta la octava hora de trabajo empieza a contar el tiempo extraordinario. En el caso de un estudiante que no puede trabajar ocho horas se compromete a trabajar con el patrón solamente cuatro horas. Esto está permitido, así lo puede convenir con el patrón, y se le pagarán las cuatro horas de su jornada de trabajo. En este caso del estudiante la jornada extraordinaria empieza a contar en la quinta hora, que es la prolongación de la jornada ordinaria.

Con base en la Constitución, la Ley  Federal del Trabajo determina que la jornada  máxima diurna es de ocho horas, de siete horas la nocturna y de siete y media horas la mixta. Por respeto a la persona humana, hombre o mujer, se determina así la jornada máxima. Razones médicas llevaron al Constituyente a fijar de esa manera la jornada máxima de ocho horas. Antes de la creación de la Constitución de 1917 los trabajadores tenían jornadas hasta de 16 horas o más.

La jornada de trabajo puede prolongarse sin exceder nunca de tres horas diarias ni de tres veces en una semana. Las horas extraordinarias se pagan con un ciento por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada. Si el trabajador recibe el pago de 20 pesos por cada hora de su jornada, por la primera hora extraordinaria recibe 40 pesos; en la segunda recibe 40; en la tercera recibe 40. En la cuarta hora en un día recibe 40 pesos más 20, es decir 60 pesos.

El artículo 68 de la Ley Federal del Trabajo dispone que después de la novena hora extraordinaria en una semana el trabajador debe recibir el pago de un doscientos por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada. Es decir,  por la décima hora recibe 60 pesos. Si este es el pago de la décima hora en una semana, por analogía el pago de la cuarta hora en un día es de 60 pesos.

Cuando el trabajador presta servicios a la empresa en su día de descanso, generalmente se dice que realiza servicios extraordinarios; no es así, porque no estamos hablando de la prolongación de la jornada ordinaria, más bien se trata de una jornada especial. De este tema hablaremos en otra ocasión.

La capacidad humana en el trabajo tiene un límite que la justicia ordena respetar.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

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