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Pulso Político
Puyazo
Rebelión de
las mayorias

Gregorio Ortega Molina

En Los Pinos no

*Legitimidad para la transición, sí, nunca para la Restauración, el II Imperio ni Weimar

Gregorio Ortega Molina*

No se trata de adquirir legitimidad, la tiene de sobra. El problema es que desea transferirla a algo que dejó de existir hace mucho, porque desestructuraron la institución presidencial y por los abusos cometidos por los titulares del Ejecutivo y sus séquitos o, como en el caso de Vicente Fox, porque se negó a él mismo y huyó de la transición como de la lepra. Por una caída de ojos entregó el poder a su pareja presidencial.

Las alternativas ponen enfrente tres espejismos y una opción válida para adquirir estatura de estadista y acceder a la Historia. Deben comprender que los espacios para la Restauración, el Segundo Imperio y una réplica de Weimar se angostaron. El camino es la reforma total del Estado para fundar un nuevo proyecto de nación con la IV República, con distinto contenido ideológico y novedoso andamiaje constitucional.

Suponer que abandonar Los Pinos y sustituir los muebles y la parafernalia del poder por dos alcayatas para sostener la hamaca y/o la posesión de un catre para el reposo del poder pueden restablecer el fulgor, el crédito y la imagen del presidencialismo mexicano es un error, al que sumaron ya la creencia de que controlar el Congreso garantiza ese gobernabilidad requerida para regresarnos la paz perdida, combatir con cierto éxito la corrupción y readquirir el nivel de locución que se requiere para que Estados Unidos respete a México. Muy lejos estamos del “cuqueo” entre jefes de Estado, a lo que aspiramos es al respeto que demanda la dignidad de la República.

La legitimidad obtenida en las urnas le confiere la autoridad constitucional para evitar gastos excesivos y asumir la toma de decisiones, pues tiene un mandato y cobra un salario. Lo del AICM cae exclusivamente en su área de responsabilidad, la consulta no hará diferencia en el contexto histórico y en las páginas que AMLO tiene la certeza de estar escribiendo desde el 1° de julio por la noche.

Tiene la oportunidad de darnos un respiro que todos los mexicanos nos merecemos, pero creo que la condición humana y las debilidades por el poder lo aproximan a un coqueteo con esas imágenes que permitieron a Elena Garro regalarnos Los recuerdos del porvenir. En ese caso distará mucho de ser como Juárez, Madero o Cárdenas, para parecerse a Álvaro Obregón. Pero no en Los Pinos, sino en Palacio Nacional.

Agandalle bancario

*No habrá manera de favorecer a los usuarios. El dinero siempre gana.

Gregorio Ortega Molina*

Nunca se cerraron las asimetrías entre México y sus socios comerciales en el TLC, algunas se ensancharon a pesar de las reformas legales y constitucionales realizadas aquí, como es el caso de la desconcertante reforma penal: los juicios orales no acaban de llegar, las cárceles están saturadas y muchos delincuentes gozan de la puerta giratoria.

El tema del sistema bancario es peculiar en el mundo y especialmente en el bloque de América del Norte, porque a pesar de la crisis de 2008, la quiebra de Lehman Brothers y el reordenamiento económico favorecido por la basura del ámbito de las inversiones financieras y la especulación, se gobierna para el dinero, aunque en Estados Unidos un tribunal del distrito de Nueva York puso un antecedente al declarar ilegal el cobro de comisiones bancarias de agio.

Aquí no aprenden. Según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la banca en México agandalló durante 2017 ingresos por 44 mil 214 millones de pesos en comisiones, por el uso de terminales en supermercados y hasta en pequeños comercios que reciben pagos con tarjetas de crédito y débito.

 “El cobro de estas (moderadas) comisiones son trasladadas inmediatamente al tarjetahabiente al realizar su compra, con un cargo de entre 3 y 5 por ciento del monto de la adquisición; la Comisión Nacional Bancaria precisa que de los 44 mil 214 millones de pesos por ingreso de comisiones en 740 mil 566 negocios afiliados con TPV en 2017, BBVA Bancomer obtuvo 17 mil 804 millones de pesos; Citibanamex, 11 mil 438; Banorte, 5 mil 247, y Santander 4 mil 986 millones. Entre las cuatro instituciones, en su mayoría filiales de bancos extranjeros, concentraron 90 por ciento del total.

El 18 de septiembre último se informó que Visa y MasterCard, principales emisoras de tarjetas de crédito a escala mundial, así como algunos bancos estadunidenses, tendrán que devolver 6 mil 240 millones de dólares a tiendas en Estados Unidos, a las que aplicaron comisiones excesivas para acceder al sistema de pagos mediante tarjetas, según resolvió un tribunal de distrito en Nueva York.

 “El acuerdo del litigio iniciado en 2004, incluye a los bancos que emitieron las tarjetas, como JPMorgan Chase, Bank of America, Citibank, Wells Fargo, HSBC, y Barclays, así como los desaparecidos Washington Mutual y Wachovia”.

Es el principio de un proceso de retribución. No habrá avalancha para favorecer a los usuarios. El dinero siempre gana.

Perdieron a los niños

*Priva el instinto básico sobre la dignidad humana

Gregorio Ortega Molina*

Regresamos a la Edad Media. Los hechos son similares, sólo cambia la ubicación geográfica de la Tierra Prometida. Obtener leche y miel no exige fe absoluta en Dios, sino estar dispuesto a un trabajo esclavo más severo que al que destinaron a la humanidad cuando Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso.

La llamada interior no difiere mucho… las palabras pueden ser distintas, pero el mensaje es el mismo: caminar al lugar de salvación. El alimento de la fe es sustituido por esa necesidad de refugio ante la violencia, el hambre, la trata que los echan en brazos del racismo más elemental, cruel y cruento. En Estados Unidos también escurre sangre.

El miércoles 19 de septiembre último The New York Times da cuenta de que la administración de Donaldo Trump perdió el rastro de mil 500 niños inmigrantes que entraron ilegalmente al país durante este año, que fueron entregados a familiares u otros adultos como tutores.

¿Qué ocurrió con los menores de La Cruzada de los niños? Ficción e historia se muestran irreconciliables en cuanto a su destino, lo único cierto es que jamás regresaron a sus familias, a su país, a su iglesia… quizá los transformaron en esclavos, o eunucos o ejemplos, para que nunca más se les ocurriera la recuperación de Tierra Santa.

El horror que oscurece la promesa de futuro, que borra a niños como deshacerse de una molestia que no ha de ser tolerada. La raza es primero.

Puntualiza la información: “De los 11 mil 254 menores que el Departamento de Salud y Servicios Humanos ha entregado a tutores en lo que va del año, se desconoce el paradero de mil 488; las cifras son las que el subcomité de investigaciones de Seguridad Nacional del Senado entregó al Congreso esta semana. Se basan en el resultado de llamadas de seguimiento hechas entre abril y junio”.

Se ha publicitado tanto el sistema de familias de acogida o tutores, que nos obliga a pensar que efectivamente sólo se perdió el contacto oficial con esos niños que fueron separados de sus padres o llegaron solos en busca de ellos, pero también todos sabemos que esos seres humanos los reciben porque con ellos llega un dinero que les garantiza el gobierno estadounidense, que no precisamente se destina al bienestar de los acogidos en esos hogares, donde priva el instinto básico sobre la dignidad humana.

Descomposición generalizada

*¿Quién administra el Fondo Carretero y cede concesiones que poco o nada retribuyen la inversión? ¿Cómo y por qué se vendió el sistema bancario y financiero mexicano -salvo Banorte, Inbursa y los bancos locales- cuyas ganancias crecen más que el PIB y nos convierten en exportadores netos de capitales?

Gregorio Ortega Molina*

Los problemas políticos que devienen dramas y se convierten en fracasos, inician cuando los administradores del Estado saben perfectamente dónde están parados, pero se niegan a reconocerlo. Antonio Di Benedetto lo expresa bien en Zama: “Ninguna disculpa cabe frente al instinto que nos previene y no respetamos”.

La bancarrota administrativa fue anunciada desde la conclusión del sexenio del último presidente de la Revolución. El miedo a declararse insolventes -actitud soberbia de aspirante a estadista que no llegó a serlo- facilitó la neocolonización económica de México. ¿Quién suma los años que el trabajo de los mexicanos lleva pagando los intereses de la deuda, sin amortización alguna al principal, porque cuando se ha logrado, de pronto nos endeudan más?

México fue un país rico. Hace mucho dejó de serlo. Desincorporaron los activos del Estado porque vendieron a la sociedad la idea de que los gobernantes son pésimos administradores y, además, esencialmente corruptos, salvo sus honrosas excepciones. El argumento de los empresarios mexicanos y de aquellos extranjeros que se convirtieron en socios o dueños únicos de parte del patrimonio, fue que ellos serían mejores administradores y regresarían a la patria el perdido esplendor.

Pero no hay tal. ¿Quién administra el Fondo Carretero, y cede concesiones que poco o nada retribuyen la inversión? ¿Cómo y por qué se vendió el sistema bancario y financiero mexicano -salvo Banorte, Inbursa y los bancos locales- cuyas ganancias crecen más que el PIB y nos convierten en exportadores netos de capitales? ¿Y las concesiones mineras? ¿Y el empequeñecimiento de Pemex?

A lo anterior hay que añadir la quiebra moral y ética de los sistemas de procuración y administración de justicia. La verdad histórica divide al país, la indecisión en la promulgación o no de la Ley de Seguridad Interior es una muestra de ese titubeo que determina el carácter del gobierno, que se muestra más en las cajas refrigeradoras con 232 cadáveres, arrastradas por dos tráileres sin origen ni destino, sólo el de la putrefacción de esos muertos de los que nada sabemos. Bastaba con el permiso del Congreso para, con dispensa de Ley, enterrarlos con sus cédulas de identidad incierta atadas a uno de los dedos del pie y al cuello de cada uno de los yacentes.

¿Cuánto se pagó por la renta de esos camiones y quién autorizó? Hay más preguntas que respuestas, porque la descomposición es general y tan profunda que nadie aclara y tampoco nadie asume su responsabilidad.

Complicaciones para AMLO

*Si las consecuencias de la violencia son imperdonables, las derivadas de las violaciones a las normas laborales, la explotación de los mineros mexicanos, lo son todavía más, porque operan dentro de una normalidad legal que debe cesar.

Gregorio Ortega Molina*

Lectores y amigos me dicen que intuyen que sé o supongo o también intuyo que Napoleón Gómez Urrutia no la tiene gratis, sino que fue regresado al país con un propósito para devengar la inmunidad conferida por el escaño: sin confrontación sangrienta, aclararle las paradas a las empresas mineras y concretamente a Germán Larrea, para que no se “manchen” con el trato a los mineros, dignificar el descenso al infierno. Que el ganarse los trabajadores una fibrosis quística no salga de a “grapas” a los barones de los metales y el carbón.

Napito, que conoce bien el sentir de los integrantes del gremio y el de sus familias, insiste en rescatar los cadáveres sepultados por el accidente en Pasta de Conchos, a lo que sugiero, como indica la Biblia, que “los muertos entierren a sus muertos”, y que mejor se ocupe en prevenir accidentes, daño al medio ambiente y, obvio, mejorar las condiciones de vida de sus representados.

De inmediato me corrigieron la cartilla, y vía correo electrónica Elvira advierte:

Te enviamos el link sobre nuestro informe. En los primeros capítulos podrás leer lo que les han hecho a los mineros del carbón, incluyendo Pasta de Conchos.

Nos gustaría que lo leyeras porque representamos a casi 1,100 familiares directos de los mineros de Pasta de Conchos, en un caso ADMITIDO por la CIDH.

Nos parece que el tono para referirte a ellos, y el desatender el principal reclamo de las familias, que es, precisamente la recuperaciones de los restos, para escribir lo que crees que debe o no hacer Gómez Urrutia es, por decir lo menos, despectivo.

Y no estamos a favor de Napoleón, podrás ver que en los capítulos 2 y 3 documentamos bien su irresponsabilidad.

Por último, queremos que sepas que desde el año 1900 han fallecido más de 3 mil mineros y todos, absolutamente todos, (experomlos) de Grupo México han sido rescatados. Saludos

https://mx.boell.org/es/2018/02/19/el-carbon-rojo-de-coahuila-aqui-acaba-el-silencio

Aceptada la observación de Elvira, me corresponde puntualizar que a AMLO se le hace bolas el engrudo, porque si las consecuencias de la violencia son imperdonables, las derivadas de las violaciones a las normas laborales, la explotación de los mineros mexicanos, lo son todavía más, porque operan dentro de una normalidad legal que debe cesar, y desconozco si Napito da la talla para preterir sus ambiciones y defender a sus agremiados.

AMLO y su constante para gobernar

*Todo indica que decidieron sustituir al presidencialismo posrevolucionario por el “hombre fuerte” en el poder, lo que implica gobernar con la calle hasta que la insatisfacción de sus electores demande radicalizaciones mayores. ¿Se atreverán?

Gregorio Ortega Molina*

Con ojos y oídos totalmente abiertos, debemos aceptar que, en esencia, AMLO juega con la verdad y encubre el fondo de sus intenciones verdaderas, auténticas, definitivas. La gira de agradecimiento a los electores que lo encumbraron, es para mantener con el pulso acelerado el Movimiento de Regeneración Nacional, que no es un partido. Sin cuadros ni sectores como correa de transmisión para oficiar al poder, para restablecer el presidencialismo, él es su propio mensajero, lo que entraña un riesgo de muchos filos para que la esperanza, más pronto que tarde, se transforme en decepción, amargura, desengaño.

Está dispuesto a cogobernar con la calle y que sean los mexicanos de a pie los que se lo reclamen. ¿Le garantiza gobernanza? Las veleidades del pueblo dan sorpresas que van más allá del control sobre el Poder Legislativo y las finanzas públicas a través de los Delegados plenipotenciarios. El primero le garantizará las reformas legales, pero no su observancia; el segundo la docilidad de los gobernadores de forma, pero en la realidad permanecerán los acuerdos establecidos entre ellos y quienes los sentaron en los virreinatos.

A lo anterior es necesario añadir el poder real de la delincuencia organizada, que ha permeado en los ámbitos de los tres poderes y también en los tres niveles de gobierno. Nadie opta por el plomo en lugar de la plata. Nadie renuncia, porque de todas maneras se muere.

A la violencia que ni las Fuerzas Armadas contienen, quieren enfrentarla con la confiscación del dinero de los barones de la droga y del producto de otras delincuencias, recursos económicos que se renuevan en automático, porque en México y en el mundo nada hace descender el consumo de estupefacientes y el mercado esclavo crece en la medida en que las políticas migratorias sean ambiguas o abiertamente restrictivas. La trata existe desde que los seres humanos se sostuvieron sobre dos pies y decidieron dar rienda suelta a sus pulsiones.

¿Lo resolverá con la suave pátina de religión que deja sobre su retórica política? ¿Qué es lo que le ofrece el perdón a él, y en qué medida desagravia así a la sociedad?

Todo indica que decidieron sustituir al presidencialismo posrevolucionario por el “hombre fuerte” en el poder, lo que implica gobernar con la calle hasta que la insatisfacción de sus electores demande radicalizaciones mayores. ¿Se atreverán?

Mitos fundacionales vs realidad

*Me cuestiono si dejan espacio para la honrada medianía y el mito fundacional del juarismo y la manera en que nos construyeron -como seres humanos y mexicanos- las tres Repúblicas a punto de ser sustituidas por la IV República

Gregorio Ortega Molina*

Al inicio del gobierno de Miguel de la Madrid se propuso, desde la secretaría de Programación y Presupuesto, sustituir el proyecto de nación. Con el nuevo sexenio llegó el cambio de paradigma con la idea de hacernos llegar al Primer Mundo, lo que exige -desde entonces- un cambio de hábito entre los servidores del Estado y entre los habitantes y en el trato entre ambos.

No se ha logrado. En lo único que se avanzó fue en el desmantelamiento de la ideología del proyecto de la Revolución y en la desestructuración de los mitos fundacionales. Los hábitos en el entorno social cambiaron. Las tolerancias rompieron todos los límites, lo mismo en lo que a costumbres sexuales se refiere que en la manera de aceptar o rechazar la corrupción o sobrevivir en medio de la violencia, amenazados con desaparecer o ser traficados como esclavos laborales o sexuales. El entorno familiar resultó el más afectado, y no hay proyecto educativo que proponga, colabore e impulse nuestra integración al bloque de América del Norte.

Yuval Noah Harari propone, con la idea de aclarar nuestro comportamiento, lo siguiente en De animales a dioses: “… la dinámica de la historia no se dirige a mejorar el bienestar humano. No hay base para pensar que las culturas que más éxito han tenido en la historia son necesariamente las mejores para Homo sapiens. Al igual que la evolución, la historia hace caso omiso de la felicidad de los organismos individuales. Y los individuos humanos, por su parte, suelen ser demasiado ignorantes y débiles para influir sobre el curso de la historia para su propio beneficio”.

No debe extrañarnos, entonces, que Juan David Ortiz, antiguo agente de la patrulla fronteriza estadounidense haya sido detenido por la policía de Texas, sospechoso de haber asesinado a cuatro mujeres en las últimas dos semanas y haber secuestrado a una quinta.

Refiere la información que grupos defensores de migrantes han denunciado a la policía fronteriza por maltratos, lo que de inmediato me hace preguntarme sobre el origen del detenido y el de sus víctimas. ¿Hispanos contra hispanos? O, concretemos, ¿chicanos contra mexicanos? Es el efecto de la pérdida de la identidad nacional, de haberse borrado los mitos fundacionales.

Y del cambio de paradigma, pues como bien observa Noah Harari: “Este es el pequeño inconveniente del capitalismo de libre mercado: no se puede asegurar que los beneficios se obtengan de manera justa, o que se distribuyan de manera justa. Por el contrario, las ansias de aumentar los beneficios y la producción impiden ver a la gente cualquier cosa que se interponga en su camino”.

Por lo anterior me cuestiono si dejan espacio para la honrada medianía y el mito fundacional del juarismo y la manera en que nos construyeron -como seres humanos y mexicanos- las tres Repúblicas a punto de ser sustituidas por la IV República.

USMCA y patria: ¿reñidos?

*Para triunfar en el mundo, para tener éxito en el libre comercio y la globalización es necesario poseer una arraigada identidad nacional, aunque lo consideren populista.

Gregorio Ortega Molina*

Ahora todo lo que no les embona en el caletre y en las partes pudendas del cuerpo adquiere, en automático, el adjetivo de populista… populismo, sobre todo en lo que atañe a la patria y el nacionalismo, ideas y sentimientos que no tienen que estar reñidas con la globalización ni el libre comercio.

Hay indicios que permiten suponer que una buena dosis de identidad nacional hizo y hace falta a los negociadores originales del TLC y a los que actualmente forcejearon ante las pretensiones de Donaldo Trump, ni siquiera del Congreso estadounidense. Quisieron dar por bueno un acercamiento bilateral, cuando la unidad con Canadá concede fuerza y vigencia a la propuesta de la globalización. Pero no, les urgía entregarse y entregar la dignidad del Estado.

¿Qué recibe México por tanta muerte para contener el flujo de narcóticos hacia los grandes centros de consumo estadounidenses? ¿Cómo pagan los centros de poder de Estados Unidos y el mundo el hecho de que el territorio nacional sea espacio abierto a las estrategias de geo seguridad regional y nacional de América del Norte? ¿Cómo nos beneficia convertirnos en muro de los migrantes ilegales que abominan y además tanto maltratan, pero tanta falta hacen para hacer el trabajo considerado denigrante?

A lo que hoy sucede debe responder el (neo) mexicano José María Córdoba Montoya, porque fue quien conceptuó e impulsó el cambio de proyecto de nación desde 1982. Miguel de la Madrid pudo dar buena cuenta de ello antes de fallecer, pero todavía están vivos testigos que pueden ratificar lo dicho, o ¿no fue Manuel Bartlett, secretario de la Gobernación, quien recibió instrucciones presidenciales para darle la nacionalidad a Córdoba Montoya en tres patadas? Ni pío dijo y acató.

También merecemos una explicación de esos neo historiadores empeñados en destruir los mitos fundacionales y los fundamentos ideológicos que permitieron las tres Repúblicas anteriores, como si enorgullecerse del origen fuera una actitud populista perniciosa, o también lo fuera aplaudir las aportaciones hechas por mexicanos a la paz, las artes, el desarrollo y la salud, que abundan a pesar de que el estímulo del Estado es mínimo o nulo.

¿De qué nos sirve saber que Hidalgo fue “viejero”, jugador y le entraba al trago, o que El Pípila no existió, como tampoco se envolvieron en la bandera unos niños héroes imaginarios? Para triunfar en el mundo, para tener éxito en la globalización y el libre comercio es necesario poseer una arraigada identidad nacional, aunque lo consideren populista.

Del perdón y cosas peores

* En política… quien no cambia, muere; no existe creación sin demolición. Es necesario pudrirse para renacer. El viejo mundo en putrefacción engorda la tierra en la que germina lo nuevo.

Gregorio Ortega Molina

AMLO -como Olga Sánchez Cordero- demuestra que es capaz de estremecerse con el dolor ajeno, pero a pesar de los reclamos y las lágrimas se mantiene ecuánime y firme en su convicción moral y religiosa del necesario perdón.

Afirmó en el foro sobre paz y reconciliación celebrado en Tlatelolco: “Yo les digo, por lo que corresponde a mi responsabilidad, en el momento en que llegue a la Presidencia voy a pedir perdón a todas las víctimas de la violencia, y no sólo voy a pedir perdón, voy a comprometerme a que va a haber justicia sobre todo lo que humanamente esté de mi parte, voy a cumplir con ustedes; no están solos”. Dejo el link donde el lector podrá encontrar el audio y la imagen de lo que una atribulada madre le solicitó (https://twitter.com/i/status/1040696287371259904).

Ahondó: “Yo sí perdono. Yo en esto puedo diferir con algunos. Yo siempre digo lo que pienso, y les digo: olvido no, perdón sí. Respeto a los que dicen ni perdón ni olvido. Los entiendo, los comprendo. Yo tengo otra convicción, y podemos ponernos de acuerdo”. ¿Es posible? La historia y la literatura nos muestran lo contrario. La voluntad del hombre en los asuntos de Estado camina por una vereda distinta a la marcada por el Nuevo Testamento.

También aquellos que gobiernan como cuando Constantino hizo del catolicismo la religión de Estado, para convertir a Dios en un doble del emperador (afirma Simone Weil en un ensayo); es necesario ceder tiempo a reflexiones sobre la necesidad de separar vida religiosa y actividad política. El gobierno de los seres humanos nada tiene que ver con la convicción de las almas para trascenderse a ellas mismas.

En Invictus (biografía de Constantino) Simone Sarasso nos ofrece el siguiente pasaje:

Licinio es un hombre bueno y cuando se puso a reñir con los cristianos pensaba que lo hacía por una buena razón. Pero rascando un poco ha visto que bajo la brillante pátina de la fe se esconde la mierda política. Y si uno juega con eso sin tener cuidado, acaba por ensuciarse; política y fe no están hechas para las almas cándidas.

No saben que el orden exige un tributo… Lo arcaico muere a martillazos, para que lo nuevo pueda surgir.

Es la política… quien no cambia, muere.

No existe creación sin demolición. Es necesario pudrirse para renacer. El viejo mundo en putrefacción engorda la tierra en la que germina lo nuevo.

-¿Qué se siente al tener el mundo en la palma de la mano? –le pregunta sin emoción.

-Soledad.

Eso es el poder. Cuando se tiene, todo lo demás desaparece.

Hay cierta sabiduría en esas palabras, quizá históricas o posiblemente imaginadas, pero allí están. Escuchen, por favor.

¿Presidencialismo o gobernabilidad?

*Los próximos meses, o años, la nación nadará entre dos opciones: la moral del perdón con justicia después de haberlo otorgado, y la ética del Estado y la exigencia de aplicar la ley por encima de las consideraciones religiosas.

Gregorio Ortega Molina*

¿Cómo se percibe el poder del presidente de la República en México? ¿Similar al de Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas del Río, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría y Carlos Salinas de Gortari, o parecido al de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón? ¿Qué entienden AMLO y su círculo cercano como el regreso del presidencialismo, institución tan debilitada?

He conversado del tema con amigos, he apuntado en la columna mi percepción de la necesaria y urgente reforma del Estado. Hay quienes la perciben como secundaria e irrelevante. Un versado analista político me comentó el viernes 14 de septiembre último: “Ayer el Senado lanzó la Ley de Remuneraciones y la de Revocación de mandato, para el presidente y gobernadores; el año próximo se renovarán cinco gubernaturas, al siguiente, dos y en el 2021 cerca de once, además de la Cámara de Diputados, presidencias municipales y ayuntamientos en el país.

 “En síntesis, en los próximos tres años se definirá más del 50% del poder y control del país. ¿Para qué esperar tres años si lo puede hacer el próximo, con la Revocación de mandato?”

¿Perfila lo anterior el regreso del presidencialismo mexicano? ¿Y las correas de transmisión: corporativismo sindical inexistente, organizaciones populares y grupos campesinos? La partidocracia quedó para los leones, y el futuro presidente de México encabeza un movimiento, un proyecto NO articulado por ninguna institución política. ¿De dónde, entonces, obtendrá la gobernabilidad? ¿De los grupos sociales y organizaciones no gubernamentales que lo llevaron al poder? ¿Instrumentará el cambio de régimen a través de una burocracia dolida, por haberse afectado sus intereses? ¿Estará seis años mostrando su agradecimiento para que lo toquen y lo vean? ¿Es él su propia correa de transmisión?

El voto a AMLO fue emitido por mexicanos que esperan la recuperación del poder adquisitivo de sus salarios, anhelan justicia en contra de los corruptos y a favor de las familias y los deudos de los desaparecidos, asesinados, traficados, expoliados, esclavizados de una u otra manera, pero, como lo anunció y trataremos con mayor amplitud mañana, su formación moral, el cristianismo que determina su conducta política y como jefe de Estado, determinarán qué sí y qué no en asuntos de olvido, justicia y perdón. La ética prefigurada por Max Weber y que debe guiar estos asuntos, quedó muerta y enterrada.

Los próximos meses, o años, la nación nadará entre dos opciones: la moral del perdón con justicia después de haberlo otorgado, y la ética del Estado y la exigencia de aplicar la ley por encima de las consideraciones religiosas.

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