Parece chiste
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January 7, 2009
Raúl Torres Barrón*
Oooootra vez, como hace un año, el Presidente Calderón vuelve a jugar a los pronósticos económicos para asegurarnos de nuevo que no nos ira tan mal en el 2009. El año pasado le fallaron sus vaticinios pues ni la “nave de gran calado” (su gobierno) ni el “equipo especializado en navegar a contracorriente” (su gabinete) lograron terminar el año “extraordinariamente bien” (como prometió), sino por el contrario, terminamos con el doble de inflación, aumento del desempleo y un reducido crecimiento económico.
Ahora el Presidente vuelve a las andadas con un agravante: ya no lo hace apoyado solo en su desmedido optimismo, sino en algo peor, en un estudio de la correduría –no calificadora– Merill Lynch, una empresa quebrada que le falló a sus clientes y que tan no le atinó en sus vaticinios sobre la economía norteamericana que terminó en la insolvencia y finalmente fue comprada por el Bank of América.
Y ese estudio en el que se nos vende que los mexicanos estamos mejor preparados para enfrentar la crisis que los mismos Estados Unidos, Japón y Reino Unido (nada más!) , no fue visto con sospecha o sometido a un riguroso análisis por el Gobierno, sino que es utilizado para apuntalar el irracional optimismo presidencial. Solo falta que con base en el mismo le propongamos al mundo la sustitución del dólar por el peso en las transacciones internacionales.
Pareciera que nadie cuida al Presidente acerca de lo que debe decir, ni tampoco de lo riesgoso que es hablar de todo y a todas horas. A lo mejor pensaron que como la opinión pública seguía de vacaciones y como habló en Cuautitlán (con todo respeto a sus habitantes) y no frente a un auditorio de especialistas, podría darse el lujo de decir lo que quiera sin mayores problemas.
Sin embargo, ni los medios ni la opinión pública están dormidos. El manejo informativo fue adverso al discurso presidencial. La mayoría de los diarios lo relegaron a un segundo plano e inclusive lo contrapuntearon con otros indicadores, encuestas y cuadros comparativos con otras naciones que señalan precisamente lo contrario a lo dicho en el discurso. La razón es sencilla: las cifras oficiales contrastan con la realidad.
Además, todos saben y reconocen, dentro y fuera del Gobierno, que para este año se esperan graves problemas como la falta de empleos y la caída de los ingresos tributarios por la desaceleración de la economía, cuyo crecimiento al cierre del 2009 será muy cercano a cero. Entonces ¿para qué levantar falsas expectativas?
Que diferente es ver las cosas con sensatez y racionalidad, como ocurre en otras regiones. En Estados Unidos, a diferencia de nuestros dirigentes, el presidente electo Barack Obama reconoció que la situación está empeorando y que se requiere actuar de inmediato para evitar que se profundice la recesión. En vez de esperar hasta su toma de posesión, Obama acudió al Congreso para acelerar la aprobación de su proyecto de reactivación económica por 775 mil millones de dólares. Sin embargo, aquí, en medio de la peor crisis económica de los últimos 80 años, presumimos que somos el segundo país del mundo con menores riesgos financieros.
Y luego se quejan de que los medios tienen la culpa de la pérdida de credibilidad en el Gobierno.
Se espera que el presidente Calderón anuncie esta mañana su programa anticrisis para el 2009. Esperamos que ofrezca opciones concretas, realistas y viables. Todos sabemos que este primer trimestre será el más complicado del Presidente, desde que tomó posesión. Además, en unos días comenzarán a anunciarse los resultados oficiales del cierre de 2008 que seguramente confirmarán la fuerte contracción de la economía. Por ello es mejor hablar con la verdad, con realismo, con visión de estadista. La población no espera milagros, pero tampoco programas apoyados solo en el simple optimismo.
No es tiempo para una economía maquillada, mientras aumentan las colas en las casas de empeño.
*Analista
La punta del iceberg
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December 17, 2008
Raúl Torres Barrón*
El “operativo” policiaco realizado en una mansión del Desierto de los Leones, el pasado 16 de octubre, donde se efectuaba una fiesta y que la Secretaría de Seguridad Publica presumió como un “golpe al narcotráfico” fue, por el saqueo y robo cometido por jefes y policías, el abuso de la autoridad, la sevicia y complicidad, un golpe mortal a la poca credibilidad que le quedaba a la policía.
Los testimonios de ese “exitoso operativo policiaco”, conocidos ahora por la divulgación del expediente 359 /2008, de la PGR, en parte publicado en el “Reforma” supera la imaginación de algunos novelistas policiacos de los últimos tiempos.
Dice la crónica del operativo, en su parte inicial:
“Víctor Gerardo Garay, comisionado de la Policía Federal Preventiva (SSP) pasó a la sala de cine de la mansión del Desierto de los Leones, alineó a 30 mujeres y seleccionó a 4, ordenó prender la caldera del jacuzzi, pidió cocaína para las muchachas y cerró la puerta de la sala. Comenzó su fiesta”, fiesta que, según los testimonios de los asistentes, terminó hasta la mañana siguiente cuando se retiró con un botín de medio millón de dólares, joyas y hasta un perro buldog ingles que le gustó como mascota y que se llevó envuelto en una sábana en el asiento trasero de su camioneta blindada con las siglas de la PFP.
Esa fue la culminación de uno más de “los más fuertes golpes al narcotráfico”, según el boletín de la Secretaría de Seguridad Pública, que ahora sabemos no fue sino una fastuosa orgia y un atraco perpetrado por los hombres de placa y uniforme.
Un centenar de efectivos policiales habían llegado a la mansión en la madrugada de ese día bajo las órdenes de Garay, forzaron la puerta principal, detuvieron a 24 personas y aseguraron tigres y panteras. Iban por el narcotraficante colombiano Harold Pove, alias “El Conejo”, al que por cierto dejaron huir, ya que todos lo vieron saltar la barda como ídem y perderse en el bosque, sin que nadie lo persiguiera. Y es que en realidad no iban por él, iban por el botín… por las mujeres y a divertirse.
Mientras Garay realizaba su “fiesta” en la grutas de la mansión, según el expediente, sus segundos encabezados por el comandante Edgar Gallardo subieron a camionetas de la corporación a los presuntos narcos colombianos detenidos para “visitar” sus casas, donde sin orden de cateo allanaron los inmuebles, saquearon sus cajas fuertes y se llevaron dinero y joyas; no perdonaron nada, dicen los testigos, ni las medicinas de una detenida. Y es que el botín de guerra es parte de las prebendas que tienen los efectivos cuando de operativos contra el narcotráfico se trata.
En el tour con los colombianos, los agentes exigieron a uno de ellos, Luis Alberto Restrepo, que hiciera una llamada telefónica a Colombia para que aquí en la ciudad México les entregaran 500 mil dólares de inmediato y se los cumplieron. “Después de dar varias vueltas por la zona de Interlomas –dice el expediente– llegaron a la calle de Ahuehuetes, donde estaba estacionado un solitario Focus gris, sin nadie a bordo. De adentro, Gallardo sacó dos bolsas estampadas con la figura de Winnie Pooh, una tenía 300 mil dólares en fajos y otra 200 mil”.
¿Dónde está la línea divisoria entre la policía y la delincuencia? ¿Eran policías o delincuentes los integrantes de ese operativo? Actuaron como si fueran lo mismo.
El Presidente pide tiempo y confianza en sus decisiones para combatir el crimen organizado, pero rechaza investigar a los altos mandos, entre ellos a su secretario de Seguridad. Todos saben que el grado de descomposición que hay abajo, es casi siempre reflejo de lo que ocurre arriba. Cuando el policía de base sabe y ve que su jefe está involucrado en cuestiones de corrupción y abuso de poder, hace lo mismo sin ningún límite.
Por ello la ciudadanía no confía en las corporaciones policiacas. Y aunque Garay y Gallardo, ya estén detenidos — por las denuncias de los testigos y de sus propios subordinados– lo más probable es que sean sustituidos por otros iguales, mientras no se modifiquen los patrones de corrupción, ni se dé de baja a los elementos infiltrados por el narcotráfico, ni se avance en la depuración y en la profesionalización de estos cuerpos.
De poco sirvió que el presidente Calderón ordenara transferir 10 mil elementos del Ejército a la SSP con el fin de reforzar la “guerra” contra el crimen organizado. La dependencia encabezada por García Luna puso a la mayoría de los soldados bajo las órdenes de mandos civiles con antecedentes penales. Y aunque así se lo ha hecho conocer por escrito el propio titular de la Defensa, el titular de la SSP ni siquiera se digna a responderle.
¿Dónde están los filtros y controles para contratar a los elementos de la policía? ¿Porque la Operación Limpieza solo funciona cuando el expediente y la presión vienen de los Estados Unidos? ¿Hasta dónde llega la punta del iceberg de la tremenda corrupción que existe en los cuerpos policiacos? ¿En el Ejecutivo no lo saben, o no quieren hacer nada? Solo son preguntas.
*Analista
La pobreza en México
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December 16, 2008
Raúl Colín
No se puede hablar de desarrollo económico, si no se pone en el centro de las políticas públicas y las decisiones gubernamentales al ser humano. Es un enorme lastre que nuestro país cargue por varias décadas, el hecho de que las actividades gobierno van más encaminadas a acciones electorales, populistas y proteccionistas, que al desarrollo de habilidades y valores en los seres humanos. Esto ha generado ciudadanos ávidos de recibir dádivas y vender sus votos. Si realmente queremos que nuestro país progrese, es necesario potenciar y apoyar el surgimiento de más empresas. A pesar de que los referentes en este sentido, son conglomerados como CEMEX, FEMSA y TELMEX por mencionar algunos, las micro, pequeñas y medianas empresas representan el 95 % de la actividad empresarial, generan el 72 % del empleo total y aportan el 52 % del PIB.
Desgraciadamente por falta de capacitación, créditos y de un adecuado manejo administrativo el 60% de estas empresas, cierra sus puertas antes de cumplir dos años. Si a esto aunamos que en nuestro país se generan una gran cantidad de negocios que son monopolios, con una enorme complicidad de la autoridad, y que además el clima empresarial es sumamente agreste, ya que las leyes no protegen la inversión, hay una enorme corrupción y las autoridades hacendarias persiguen a los empresarios, que si pagan impuestos, mientras por otra parte, la piratería y el comercio informal, hace de las suyas, sin contribuir con ningún aporte económico vía impuestos. Solo como un ejemplo, el consumidor mexicano adquiere 132 millones de CD’s de música al año, de los cuales 56 son originales y 76 millones copias piratas, con lo que la industria discográfica languidece mientras el comercio ilegal crece a pasos agigantados.
Si realmente el Gobierno, en sus tres órdenes, desea abatir la pobreza, tendrá que empezar por transparentar sus acciones, hacer respetar las leyes (acabar con las prácticas monopólicas, atacar el comercio informal y la piratería) dar certeza jurídica al inversionista, promover la educación de calidad y por supuesto ofrecer a los inversionistas y emprendedores oportunidades de desarrollo a través de beneficios fiscales y créditos.
México no dejará de ser un país sumido en la mediocridad, si sus políticos siguen pensando y actuando con visión partidista, y no con sentido del bien común, si se continúa permitiendo la impunidad, en quienes a través de cargos públicos se hacen millonarios promoviendo negocios o facilitándolos en desigualdad de circunstancias.
No podremos desarrollarnos plenamente si continuamos siendo una monarquía disfrazada de democracia.
No podemos ni debemos olvidarnos a pesar de los avances obtenidos en los últimos sexenios, que aun hay 40 millones de mexicanos sumidos en la pobreza, que hay muchos niños y jóvenes que no tienen acceso a la educación y por ende a las oportunidades laborales, y que un enorme número de personas no tiene acceso a sistemas de salud. Sin olvidar también, que hay un sin número de personas de la tercera edad que no tienen una jubilación digna, decorosa y suficiente para vivir.
Por ello, es necesario que se otorguen estímulos a los jóvenes empresarios, que el gobierno facilite la creación de nuevas empresas y que en las escuelas se enseñe a los jóvenes a ser emprendedores, a través de estimularlos en prácticas empresariales desde muy pequeños.
México no podrá cambiar, si no hay un golpe de timón por parte de quienes elaboran las políticas públicas, ya que se requiere de una mayor calidad educativa, que nos permita crecer con mayor celeridad, no sólo económicamente, sino también en mística, visión y valores.
Ejemplo claro de que esto es posible, son las economías asiáticas, que no solo han logrado crecer en empleo y bienestar, sino que han desarrollado cultura, valores y jóvenes con una mejor educación, que garantizan el crecimiento sostenido de estas economías por mucho tiempo.
Mientras nuestros políticos pierden el tiempo con discursos y buenas intenciones, el mundo sigue avanzando y nosotros rezagándonos.
El Sistema Ollendorff
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December 10, 2008
Raúl Torres Barrón*
Cuando un político o funcionario mexicano no sabe, no quiere, no puede o no se le antoja contestar una pregunta, recurre con frecuencia al sistema Ollendorff, que como todos saben se caracteriza por contestar lo que se les pega la gana. (Ejem: P. “¿Qué horas son?”, R. “Está lloviendo”)
Hace unos días, el ex Presidente Fox (remember: “¿Y yo porqué?”) acudió una vez más a ese sistema:
¿Está usted sano?—Le preguntaron.
–Yo estoy enamorado de Martha…–, contestó.
Pero ¿Miente el reporte del Vaticano?
–Eso es privadito…
Pero ¿Está cuerdo?
–Se violó la confidencialidad…
Así evadió el tema del fallo de la sacra Rota Romana que diagnosticó, según sus sicólogos y siquiatras, que el ex mandatario padece un grave trastorno de personalidad, narcisismo e histrionismo (histerismo), cosa que la mayoría de los mexicanos sospechaba a partir de su exhibicionismo, incontinencia verbal y dependencia enfermiza de Martita. Lo lamentable fue el retraso con que la milenaria sabiduría de la iglesia católica romana nos confirmara que el señor andaba muy mal de la azotea.
Lo grave es que no solo Fox se da el lujo de contestar lo que se le antoja. Se ha vuelto algo común para tratar de encubrir la incompetencia, la irresponsabilidad o por simple cinismo.
En nuestros días, cada dependencia le da la respuesta y la interpretación que quiere a los más graves problemas que aqueja al país. Por ejemplo, la Oficina Nacional de Investigación Económica de EU oficializó hace unos días la recesión en Estados Unidos. Sin embargo, aquí, el Informe Semanal de la Vocería de nuestra Secretaría de Hacienda dado a conocer este fin de semana afirmó que “técnicamente ni México ni Estados Unidos están en recesión”. Y se enfrascan en un ocioso debate acerca de que no es lo mismo desaceleración económica que retroceso, como si ello importara ante la magnitud de la crisis y sus efectos negativos en la población. Pretenden minimizar el impacto de la crisis global, no obstante que el propio reporte del INEGI, dado a conocer ayer, es contundente: “a la economía mexicana le espera una profunda caída”.
Dice Carlos Slim que las autoridades mexicanas parecen estar esperando “a ver que pasa” cuando llegue Obama, en lugar de “trabajar en prever lo que va a pasar y no esperarse a que pase para actuar”. Con mayor autoridad que el secretario de Hacienda y el Banco de México, y con palabras que uno desearía escuchar del gobernador Guillermo Ortiz, Slim afirmó, en la XIX Convención del Mercado de Valores, que “las tasas de interés son insostenibles y son impagables” y que se debería “poner un techo para reducirlas” ya que la banca “cobra tasas a las tarjetas de crédito 10 veces más altas de lo que da por ahorrar”.
Sin embargo, nuestras autoridades hacendarias y monetarias voltean la mirada al techo, como si el mensaje no fuera dirigido a ellos, esperando que los bancos se apiaden de sus clientes y rebajen sus tasas, cuando la crisis financiera global ya se cansó de demostrarles que la autorregulación del mercado financiero es una quimera.
Tal vez no reaccionan porque saben que si en Estados Unidos, Bush y los banqueros y ejecutivos que llevaron al mundo al desastre financiero jamás visto en las últimas décadas, nunca serán llevados a un tribunal que los juzgue por su irresponsabilidad e incompetencia, aquí, donde habitamos en el reino de la impunidad, menos. Entonces, no tienen por que preocuparse. –o–
*Analista político
Yo soy Cancún
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December 9, 2008
Raúl Colín*
Una ciudad integralmente planeada, con todas las posibilidades de éxito, es hoy, gracias a la corrupción, la falta de respeto a las leyes y la nula visión de futuro, un verdadero caos. Cancún dejó de ser un paraíso, para convertirse en una suma de errores en los que todos hemos contribuido de una u otra manera.
Una ciudad sin jardines, parques públicos ni árboles, sin vialidades planeadas, sin lugares para la recreación de las familias, carente de espacios deportivos, pero con una enorme cantidad de cantinas y expendios de cerveza, no parece ser el lugar más propicio para el desarrollo de nuevas generaciones. Gobiernos municipales van y vienen, de diferentes partidos políticos y no se vislumbra que exista el interés de incentivar políticas públicas que le den certeza a nuestro futuro.
Cancún sigue siendo visto como un enrome botín, del que todos quieren participar, sin darnos cuenta del enorme costo que esto representa en el corto plazo.
Yo soy Cancún, al igual que cada uno de sus habitantes, y por ello me siento responsable de lo que le ocurre a este otrora paraíso. ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos revertir esta situación?
Pienso que en primer lugar tendríamos que exigir a nuestros gobernantes que cumplan su trabajo con calidad, honradez y eficiencia, dejando de ser aplaudidores profesionales de la autoridad y convirtiéndonos en ciudadanos participativos pero sumamente exigentes.
Podríamos Iniciar una campaña profunda de limpieza de la ciudad, con el apoyo de escuelas, organismos y medios de comunicación (exigiéndole a la autoridad que cumpla con su parte) y multar a quien no la respete. Cancún se ha convertido en una ciudad sucia y contaminada, ante la apatía y complacencia de gobierno y sociedad.
También una muy grande campaña de reforestación, en las colonias, escuelas, unidades habitacionales y en los pocos jardines y camellones que ahora existen. Que se cumpla la ley, porque los desarrolladores talan grandes extensiones de terreno para construir casas, centros comerciales y edificios, olvidándose (con la complicidad de la autoridad) de reforestar, lo cual además está consagrado por la ley.
La imagen urbana de la Ciudad es espantosa, no tenemos identidad ni ordenamientos en este sentido. La zona hotelera se ha convertido en una muy grande variedad de construcciones en ruinas abandonadas. La autoridad no hace nada en este sentido y los turistas se encuentran cada vez con más áreas sucias, descuidadas y desmanteladas. Un turista que cada año visita nuestra ciudad me comentaba con tristeza que cada vez que regresa ve un Cancún más abandonado y sucio. Obviamente sus próximas vacaciones no serán aquí.
Una verdadera campaña para recobrar nuestra seguridad, con acciones concretas, como la creación de un mapa delictivo, para que en base en éste se detonaran las acciones preventivas a seguir. Conformar campañas de educación para abatir la violencia familiar. Crear “zonas seguras” para ir rescatando poco a poco los espacios que nos han ido robando los delincuentes. De todos es sabido que el famoso “crucero” (la confluencia de las Avenidas Tulum y López Portillo) es un verdadero centro de operación de la delincuencia, y la policía jamás ha hecho nada por recuperar este espacio. Este concepto de zonas seguras, se ha manejado con verdadero éxito en países como Colombia. Siendo un procedimiento relativamente fácil de llevar a cabo exitosamente.
La capacitación de los cuerpos policíacos, su equipamiento adecuado y la planeación a largo plazo, en donde se incluya la prevención, disuasión, la creación de servicios de inteligencia e investigación.
Obviamente, sería necesaria la creación de áreas deportivas dignas, equipadas, con vigilancia e instructores, para alejar de las drogas y la delincuencia a los niños y jóvenes.
Existen muchas ideas, pero necesitamos pensar que cada uno de nosotros SOMOS CANCUN, y dejar de esperar que otros hagan el trabajo, tenemos que ser más participativos y menos conformistas, porque cada día se deteriora más el nivel de vida de nuestra ciudad.
Hace falta un verdadero compromiso de la autoridad municipal para que Cancún recupere su estatus y siga generando bienestar a sus habitantes. Si no actuamos rápidamente, nos arrepentiremos de habernos acabado en tiempo record, el último paraíso de México.
*Analista
Madurez política: pequeño gran secreto
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December 4, 2008
Miguel Tirado Rasso*
Por lo pronto en el cierre del 2008, el PRI aparece como el partido con mejores expectativas. Con resultados electorales muy positivos en el año que termina, el tricolor puede presumir de haber alcanzado una muy conveniente y oportuna estabilidad que le permite enfrentar un futuro político sin fracturas, en tiempos difíciles.
Desde la oposición, y no precisamente en un lugar privilegiado, el revolucionario institucional ha hecho valer su experiencia para ser factor determinante en las resoluciones del Congreso, no obstante representar la tercera fuerza política en la Cámara de Diputados y segunda en la de Senadores.
Habría que recordar, sin embargo, que para este partido la resurrección no es novedad. Hace seis años algo similar a la experiencia actual sucedía, después de la catástrofe sufrida con la derrota electoral en la elección presidencial del 2000. Contra todo pronóstico, el PRI se resistía a morir y, como el ave Fénix resurgía de sus cenizas, ganando batallas electorales. Lo que habría de suceder después deben tenerlo muy en cuenta sus actuales dirigentes y miembros distinguidos, pues la obstinación por un proyecto personal, contra viento y marea, comprometió al partido en una aventura sin destino y sin sentido, lo que le costó su segunda gran derrota.
Se habla ahora de acuerdos políticos entre sus personajes más conspicuos, encaminados a evitar divisiones y enfrentamientos que, al final de cuentas, han sido una constante de esta institución, lo que le ha significado altos costos a lo largo de su historia.
Tres personajes con un muy elevado peso político dentro de sus filas, y un poco más allá: Beatriz Paredes, presidenta del CEN del PRI, Manlio Fabio Beltrones, líder de los senadores de este partido y el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, se dice, decidieron ponerse de acuerdo para mirar al futuro y, de la mano, regresar al tricolor a Los Pinos en el 2012.
Buena noticia para los simpatizantes de este partido que todavía recuerdan el clima de desorientación y enfrentamiento que prevalecía hace seis años durante el proceso para la elección de la primera dirigencia tricolor en la orfandad presidencial. En un accidentado proceso, la entonces diputada, Beatriz Paredes, contendía contra un priísta incómodo, Roberto Madrazo, quien finalmente ganaría la elección, en medio de descalificaciones.
Victoria pírrica habría de resultar, pues las heridas provocadas con motivo de esta elección, lejos de cicatrizar causarían una profunda división interna en este partido que, agravada por una candidatura presidencial no consensuada, constituiría la principal causa de su desastre electoral en el 2006.
Así pues, con estos antecedentes los priístas saben que el gran secreto de su futuro político es la unidad. Hasta el momento, pareciera que han aprendido la lección, y se cuidan de cometer los errores que los llevaron al fatal enfrentamiento del pasado. La elección de su dirigente, en este año, es un buen ejemplo del cambio. Realizada sin incidentes, esta vez Beatriz Paredes ganó por aclamación.
La actuación de los líderes de las bancadas priístas en el Senado y en la Cámara de Diputados ha procurado ser respetuosa en sus formas y, al menos hacia el exterior, no se detectan diferencias importantes entre ellos. Por su parte, la presidenta del PRI se ha conducido con discreción y prudencia, manteniendo un hábil equilibrio en el ejercicio del poder que ostenta, con los otros factores de poder, que son los gobernadores de su partido. Y éstos, a su vez, han rendido buenas cuentas en los procesos electorales locales. Madurez política, pues.
Así, con la fiesta en paz, el tricolor cierra el 2008 en preparación para la gran prueba electoral de mitad del sexenio.
*Analista
La Simulación Política
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December 3, 2008
Raúl Torres Barrón*
En un país donde no existe una verdadera cultura de rendición de cuentas, es muy fácil decir y prometer cualquier cosa, desde cualquier posición del Estado, inclusive desde la Presidencia de la República, ya que no se corre ningún riesgo.
Vivimos inmersos en una cultura de la simulación. Por ello se habla de un marcador favorable en la lucha contra el narcotráfico, cuando cada día, cada semana, cada mes se rompen récords de ejecutados y decapitados; se dice que el gobierno no negociará con los cárteles de la droga cuando hay indicios de protección al Cártel de Sinaloa; se dijo que nuestra economía estaba blindada y ahora la población y el aparato productivo resienten los efectos negativos de la crisis, que además se recrudecerán en los próximos dos años.
También hay simulación cuando se afirma que no existe ninguna investigación en torno del secretario de Seguridad Pública, a pesar de que sus más cercanos colaboradores son investigados, están detenidos o han sido acusados por casos de complicidad y corrupción y el mismo titular es sospechoso ante los ojos de los más altos círculos militares; se dijo que el avionazo en el que perdió la vida Juan Camilo Mouriño fue un accidente, cuando ahora ya se reconoce que lo mató la corrupción.
A principios de año, el presidente Calderón, montado en un optimismo inexplicable, ofreció que “aun si se confirma el pronóstico recesivo en EU, con dos o más trimestres de crecimiento negativo en su economía, México está preparado para cualquier escenario y no hay duda que vamos a salir extraordinariamente bien este año 2008”.
La realidad demostró que se equivocó, que ni el equipo que él encabeza y al que “le gustan los retos”, según sus propias palabras, “porque trabaja mejor ante la adversidad”, ni la “nave de gran calado” que decía conducir con firmeza para hacer frente a los vientos de la crisis, estuvieron lo suficientemente preparados frente a la turbulencia financiera que los revolcó.
Subestimaron la tempestad. La calificaron de un simple “catarrito”, se negaron a tomar previsiones para atenuar sus efectos “porque no sabemos qué va a pasar”; llegaron inclusive a presumir que el país estaba preparado para recibir a todos los indocumentados que expulsara la crisis en Estados Unidos. El discurso gubernamental chocó abiertamente con la realidad.
Por ello preocupa que, al arrancar el tercer año de su administración, el Presidente se monte de nuevo en un discurso que sigue siendo optimista y que en muchos aspectos no corresponde a una adecuada lectura de la realidad, sobre todo en los temas más delicados, como son la seguridad y la economía.
Por ejemplo, ayer mismo, mientras el Ejecutivo hacía un tour en los medios, la CANACO (Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México) hizo una denuncia gravísima: Al menos 10 establecimientos comerciales, principalmente restaurantes, han recibido llamadas de extorsión por sujetos desconocidos, quienes les ofrecen un servicio de “protección” a sus locales a cambio de cierta cantidad, según declaró el presidente de este organismo, Lorenzo Ysasi Martínez. Así empezaron Ciudad Juárez y otras ciudades de la frontera norte donde, según confesó el procurador Medina Mora al diario español El País, las policías ya fueron privatizadas por el narcotráfico, al igual que otras facultades exclusivas del Estado, como el cobro de impuestos a los empresarios, por vía de la extorsión.
Ayer mismo, se anunció también que la economía de Estados Unidos entró en recesión desde hace un año, con un periodo más pronunciado que el de 1981-82. Y en cuanto a México, según Merrill Lynch, el efecto es que la economía del país no crecerá, sino que “rayará en recesión, fijándose prácticamente en un no-crecimiento de 0.4 por ciento. El efecto repercutió de inmediato en la Bolsa Mexicana de Valores que se hundió 4.88 por ciento mientras el peso cedió 17 centavos al dólar, lo que refleja lo duro que será el impacto de la crisis estadounidense para México.
Sin embargo, en todas las entrevistas que concedió ayer a los medios electrónicos y en su mismo discurso del domingo en Palacio Nacional, el Presidente hizo un recuento optimista de su administración y se le vio satisfecho y confiado. Ojalá que su actitud y sus declaraciones estén animadas en hechos reales y con el deseo de no infundir mayor pesimismo y desánimo en la población ante la magnitud de los problemas que se avecinan porque si se trata de un nuevo acto de simulación política, estamos perdidos.
*Analista Político
Los 100 Días
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November 26, 2008
Raúl Torres Barrón*
A setenta y dos horas de que se cumpla el plazo de 100 días de la firma del Acuerdo de Seguridad, el gobierno federal tiene poco que presumir en la inevitable evaluación que habrá de hacerse sobre los resultados obtenidos en este lapso en la lucha contra la delincuencia.
Las noticias más sobresalientes de los últimos días son la “Operación Limpieza” y el respaldo que el presidente Calderón le brindó a su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y ambos casos no dejan de despertar suspicacias, porque la primera no fue resultado de una investigación propia, sino de las revelaciones de un “testigo protegido” y en el segundo, el mandatario le extiende prácticamente un certificado de inmunidad, no obstante las evidencias de que este funcionario viene operando rodeado de sospechosos y/o cómplices del crimen organizado.
Hay muchas preguntas sin respuesta. Y seguramente así seguirán los próximos 100 días y tal vez el resto del sexenio.
Una de ellas es porque el Estado golpea a todos los cárteles de la droga menos al de Sinaloa, cuyo jefe, por cierto, se fugó de Puente Grande precisamente el día que hizo una visita de trabajo a ese penal el entonces responsable del combate al crimen y ahora recién nombrado asesor de seguridad, Jorge Tello Peón.
El caso de los Beltrán Leyva parece demostrar la queja de los otros grupos delincuenciales respecto al trato al Cartel de Sinaloa. A raíz de que los Beltrán rompieron con el Chapo Guzmán han sido perseguidos con toda la fuerza del Estado. Uno de ellos fue detenido en Sinaloa y otro estuvo a punto de ser atrapado en Cuernavaca en cuanto se supo del rompimiento. Poco después se puso al descubierto la red de sobornos y corrupción que este cártel había montado tanto en la Procuraduría General como en la Secretaría de Seguridad Pública.
Nada se sabe, sin embargo, de las redes de infiltración y sobornos de los otros carteles.
La penetración del narcotráfico al interior de las corporaciones no es algo nuevo. Lo novedoso es que ahora lo reconozca hasta el propio Procurador de la República, quien dijo que “las organizaciones de delincuencia organizada estaban tocando la puerta de las más importantes instituciones del Estado” y que tuvieron capacidad de “lograr información anticipada de operaciones que se iban a realizar”.
Medina Mora tiene una visión muy clara y profunda del problema que enfrenta el Estado, según la entrevista que concedió el fin de semana al diario español “El País” y en la que reconoce que hay zonas de la frontera norte cuyas policías han sido privatizadas por el narcotráfico, al igual que otras facultades exclusivas del Estado, como el cobro de impuestos que los delincuentes obtienen a través de la extorsión, algo de lo que se quejaban los empresarios desde mucho tiempo atrás.
“El planteamiento del gobierno –dijo el procurador–, no es terminar con el narcotráfico en la medida en que somos conscientes de que siempre habrá una demanda de sustancias ilícitas, sino quitarle a estas organizaciones el enorme poder de intimidación, el enorme poder de fuego que acumularon a lo largo de todos estos años y por consecuencia su capacidad de destruir instituciones y de secuestrar la tranquilidad de los ciudadanos”.
Entendemos con ello que debemos acostumbrarnos a convivir con el tráfico de enervantes, por la creciente demanda y porque la prioridad de este gobierno no es acabar con ese flagelo sino destruir la amenaza que representa a su seguridad la capacidad de fuego que ha acumulado la delincuencia organizada. Entonces, ¿estamos ante una batalla contra toda la delincuencia organizada o sólo contra los grupos que no cooperan o no están bajo control?
El tiempo nos lo dirá.
*Articulista
El gigante dormido
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November 25, 2008
Raúl Colín*
Gracias a una sucesión de actos que reflejan ineptitud, corrupción, falta de visión de futuro, proteccionismo y nulo apoyo a la educación, México a pesar de ser un país con una gran cantidad de recursos naturales y humanos, aún vive sumido en el subdesarrollo.
Resulta muy desalentador y a la vez digno de estudio, el caso de varios países asiáticos, que apenas hace diez años vivían en condiciones económicas inferiores a las de nuestro país y hoy presentan crecimientos sostenidos de entre el 5 y 7 % anual en su economía.
Los gobiernos de México, se han caracterizado por su nula capacidad por implementar modelos de desarrollo en donde se tenga como principal visión el desarrollo del capital humano a través de la educación. Esta falta de visión propicia la corrupción y muchos males que nos aquejan, como son el alcoholismo, la drogadicción, la depresión y la falta de interés y de conciencia en la preservación del medio ambiente y el desarrollo sustentable.
Con una visión sumamente limitada, los gobiernos piensan en el “aquí y ahora” dándole prioridad a los proyectos de muy bajo alcance que sólo abonen a fines políticos y electorales, no es raro encontrar en los tres órdenes de gobiernos proyectos, obras y acciones que puedan ser inauguradas por el funcionario que las promovió, olvidándose por completo de los planes de largo alcance. A esto habremos de sumar que cada gobierno toma como bandera la política de “borrón y cuenta nueva” en donde incluso detalles tan ínfimos como la imagen o los logotipos se cambian, cancelando todo proyecto anterior, sin tener una continuidad que permita establecer planes de largo alcance.
Sin duda hemos avanzado, sin embargo esto ha sido de una manera muy lenta en comparación a lo que sucede en el resto del mundo, ejemplo de ello es la reciente aprobación de una muy limitada reforma energética, frenéticamente celebrada por el gobierno, cuando países como cuba, permiten la intervención de particulares en la exploración y refinación del petróleo desde hace varios años, siendo nuestro país, prácticamente el único en el mundo que ha estado cerrado a esta posibilidad.
Tal parece que nuestros gobernantes, políticos y líderes de partidos políticos se han empeñado en tener a nuestro país sometido y secuestrado, impidiéndole el tránsito libre hacia el desarrollo y la modernización. Sin duda en este sentido, juega un papel preponderante la corrupción y el interés de una elite en el poder, por atender exclusivamente a sus intereses olvidándose del desarrollo de los demás.
Este egoísmo que no es privativo de los gobernantes, sino que se ha permeado en la elite económica, ha sido capaz de frenar el desarrollo económico con tal de proteger intereses particulares, en México hemos tenido casos patéticos, como el ocurrido en Cancún, donde paradójicamente un grupo de empresarios, al más puro estilo de la época de Luis Echeverría impidió la construcción de un Home Port, ( sitio de donde se originan o terminan los viajes los cruceros) que hubiese detonado un importante desarrollo económico. Otro ejemplo desolador, fue el caso del aeropuerto de la ciudad de México, que el gobierno Foxista pretendió construir y que un pequeño grupo de macheteros impidió edificar, cancelando así, otro importante detonador de desarrollo.
Parece que a la clase política de México le hace falta aplicar todo lo que ve en los muchos viajes que realiza al año, (y no sólo ir de compras) sino conocer mundo, observar y estudiar lo que otros países han hecho, para cambiar su situación económica, misma que hasta hace algunos años, era peor que la nuestra y que hoy transitan a pasos agigantados hacia mejores condiciones de desarrollo.
El gobierno (ya sea Federal, Estatal o Municipal) debe ser promotor de la educación de calidad, del desarrollo económico y social y sobre todo, facilitador de la promoción de proyectos benéficos para el país. Desgraciadamente en la mayoría de los casos esto no sucede y lejos de alentar y promover el desarrollo, los intereses políticos, la ignorancia y la corrupción, impiden que se creen más y mejores empresas, para que a su vez generen más y mejores trabajos, creando así un círculo virtuoso que permita que cada vez más personas tengan un trabajo seguro y bien remunerado y acceso a la educación, la salud y el desarrollo.
México es un gigante dormido, que permanece sedado gracias a las acciones de muchos años de políticos incapaces, sin visión de futuro, con ambiciones desmedidas y un egoísmo inmenso, que les impide ver sus errores y pensar en los demás. Esto abonado por una elite de hombres que dominan económicamente a nuestro país, al frente de monopolios que solo en México se pueden dar, y que manejan la economía a su antojo, haciéndose cada día más ricos y generando cada vez más pobres.
México dejará de ser un gigante dormido, cuando nuestro pueblo tenga acceso a la educación, a las oportunidades y nuestros gobernantes en realidad se dediquen a cumplir todas sus promesas y no piensen solamente en sumarse a la lista de nuevos millonarios.
Otro México es posible, ya muchos países han dado muestra de ello, gracias a profundas reformas en su economía, en sus políticas públicas y sobre todo, en la generación de una nueva conciencia que les permita a sus habitantes una visión de trabajo en equipo, de solidaridad y honestidad.
No esperemos el cambio en los demás, empecemos hoy por nosotros, generemos una nueva actitud, siendo solidarios, honestos, eficientes, participativos y ajenos a la corrupción. México necesita HOY, un cambio profundo de rumbo y de mentalidad, de lo contrario seguiremos navegando en el mar de la mediocridad. Las nuevas generaciones merecen un nuevo país. Empecemos su construcción hoy.
*Analista
¿Hasta cuando?
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November 20, 2008
Raúl Colín*
Las palabras crisis, inseguridad, desempleo, pobreza, son cada día más comunes, más familiares, menos ajenas a nuestra realidad. México, un país inmensamente rico (tan rico como para soportar desde políticos corruptos, hasta hombres de negocios voraces) tiene en su territorio cuarenta millones de personas viviendo en la pobreza, lejanos de las oportunidades, de la educación y la salud.
México tiene escenarios distantes y distintos, donde un pequeño recién nacido en Nuevo León, tiene quince años más de expectativa de vida que uno nacido el mismo día en la selva de Chiapas. México es un crisol de contrastes, hombres inmensamente ricos, dueños de monopolios al amparo del poder público, y por otro lado miles de personas analfabetas, desnutridas y sin la más mínima oportunidad de acceder a un trabajo decoroso.
Nos hemos vuelto tan inmunes (¿o indiferentes?) a situaciones que van más allá de toda lógica, ¿cómo permitir que continúen teniendo tanto poder, personajes tan oscuros como los líderes sindicales, que solo han usado a sus gremios, no solo para enriquecerse, sino también para negociar con los gobiernos en turno, prebendas a cambio de su apoyo. Ya no parece importarnos, el saber que muchos políticos se convierten en exitosos hombres de negocios de la noche a la mañana, que de humildes servidores públicos, se trocan en dueños de fortunas que ni el más exitoso empresario podría soñar con amasar en tan corto tiempo.
Se nos olvida, que cada periodo electoral somos receptores de promesas que nunca se cumplirán, que vemos al candidato en turno, como un mago que habrá de resolver todos nuestros problemas y que después ni nos ve, ni nos oye, ni le interesamos. Nos hemos convertido, tristemente, en un pueblo sin memoria, ya que hemos permitido que quien tiene que representarnos, solo nos use para sus muy personales fines.
¿Hasta cuándo? Es la pregunta recurrente, y la repuesta parece ser muy simple: Hasta que nosotros lo permitamos. No se trata de otra cosa más que de participar, de exigir nuestros derechos, pero también de cumplir como ciudadanos. Es difícil dejar de ser indiferente cuando se tiene mucho que perder, pero por una vez en la vida, es importante no ser egoístas y dejar de pensar solo en nosotros y ver en favor del bien común.
Empresarios, profesionistas, estudiantes, amas de casa, nos hemos convertido en cómplices silenciosos al no exigir, pensando que nosotros estamos bien, y que corresponderá a otros, alzar la voz y públicamente decir, lo que todos comentamos en privado con los amigos: ¡que ya estamos hartos de la corrupción! Que estamos cansados del México de los políticos millonarios, que no piensan en su pueblo, de quienes se dicen empresarios y solo saben hacer negocios cobijados por el poder político. Del México violento, en donde cada día que pasa nos es más común ser testigos de crímenes, robos, secuestros y fraudes.
México cambiará, cuando cada uno de nosotros sea diferente, cuando dejemos la comodidad que da el egoísmo de decir “yo estoy bien, no me importan los demás”, para sumarnos a una gran causa común que es el futuro de nuestro país. Los grandes y profundos cambios en la historia, se han dado cuando la sociedad despierta, cuando asume el reto y toma su real valor.
Desgraciadamente, nuestro país estará condenado a continuar en el subdesarrollo, en la medida, que quienes hemos tenido la fortuna de tener acceso a la educación, no hagamos nada a favor de los demás, y permitamos que la política siga siendo usada erróneamente y no como un instrumento de desarrollo económico y social.
Resulta intolerable que siendo un país con tantos recursos, no seamos capaces de generar más empleos, que permitamos que los ciudadanos sigamos siendo rehenes de las luchas por el poder, en donde los partidos políticos no discuten, que es lo mejor para el país, sino que es mejor para ellos. Prueba de esto, es que en los últimos años casi nada hemos avanzado en las reformas estructurales que el país necesita para ser más competitivo. Mientras “nuestros representantes” discuten, pelan y no llegan a acuerdos, el mundo continúa avanzando y nosotros estamos detenidos, esperando, no sé qué.
¡Y claro! La mayoría de los políticos pueden esperar, porque no tienen ningún problema económico, porque viajan en primera clase (a veces en jet privado) porque los viáticos que reciben por un día equivalen al salario mínimo, de varios meses de un trabajador, porque sencillamente, se han olvidado de sus orígenes, de sus promesas y de su compromiso.
Requerimos que se habrán más espacios privados de discusión pública, mayor transparencia en el manejo de los recursos y de la toma de decisiones, menos opacidad. Que los recursos de todos, se usen efectivamente para procurar desarrollo, mejor calidad de vida y no solo para mantener una burocracia inútil, poco efectiva y sin metas claras. Requerimos que se nos explique detalladamente porque se continúan deteniendo o alentando proyectos de “acuerdo a tiempos políticos” y no a las necesidades reales de la población.
¿Hasta cuándo? Hasta que nosotros, los ciudadanos, nos decidamos a participar, y decidamos convertirnos de verdad, en los protagonistas del cambio que siempre hemos querido, pero que no nos atrevemos a propiciar.
*Analista
Funcionarios patito
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November 19, 2008
Raúl Torres Barrón*
Negligencia, impericia, improvisación, novatez, mala certificación, ausencia de capacitación, falta de experiencia, de control técnico y profesional, fueron, según las autoridades, los factores que se acumularon para provocar el desplome del Learjet 45 en que perdieron la vida dos de los funcionarios más importantes de la administración calderonista.
Pero la suma de todas esas fallas –en el caso de que finalmente se confirme que fue un accidente– no es solo responsabilidad de los tripulantes de la aeronave siniestrada, a quienes ahora que no se pueden defender se les quiere cargar todo el peso de la tragedia, sino también de otros niveles porque ¿Quién los contrató? ¿Cómo llegaron ahí? ¿Quién les dio la licencia y los certificó? ¿De quien es la responsabilidad de poner en manos de pilotos y empresas patito nada menos que las vidas del entonces secretario de Gobernación y el zar antidrogas José Luis Santiago Vasconcelos?
Cuando el secretario Luis Téllez y sus segundos en materia aeronáutica nos dicen que los pilotos no estaban capacitados, ni aptos para tripular el Learjet 45, porque se metieron a una turbulencia, se asustaron, perdieron el control, no estaban familiarizados con los instrumentos de la nave, etc., etc., muchas otras preguntas quedan en el aire y ponen al descubierto un problema igual o más grave, como es que existen en el gobierno todas las condiciones y la infraestructura para que ocurran este tipo de desgracias.
Porque cuando se les pregunta quienes hicieron la contratación, donde y como se compró el avión, quienes capacitaron a los pilotos, por qué la torre de control no fue más enérgica con los pilotos para que bajaran la velocidad, o las razones técnicas de porque el jet se desplomó por la turbulencia aun cuando no había violado la regla de las 4 millas de distancia obligatoria, fijada por la autoridad aeronáutica mexicana, no hay respuesta. Simplemente dicen:”lo estamos investigando”. Y a las preguntas de si hubo actos de corrupción o conflicto de intereses, –porque los que investigan son los mismos que certificaron a los pilotos– le pasan la bolita a Gobernación o a la Secretaría de la Función Pública, no a la Procuraduría General de la República, que por extrañas razones se mantiene ajena a la investigación y cuyo titular, por cierto, fue quien adquirió el Learjet 45 –se dice que con un sobreprecio de dos millones de dólares—cuando fue director del Cisen.
Por ello, aun cuando el presidente Calderón ha ofrecido transparencia y toda la información hasta que se esclarezca plenamente el caso, su gobierno va a tener muchos problemas para convencer a la gente, no tanto de que no fue un atentado, sino de que el accidente no pudo ser evitado.
Anteriormente, todos, o casi todos los vuelos oficiales eran operados por personal militar, o con personal que contaba con el visto bueno de la Defensa o del Estado Mayor Presidencial. No sabemos si por razones técnicas, económicas o administrativas se decidió contratar a particulares. Algunos dicen que fue parte de las políticas de austeridad. Otros mal pensados creen que fue por corrupción.
Pero lo que ocurrió con este percance y sus pilotos patito, es sintomático de lo que pasa en muchos ámbitos del gobierno. Beneficiar funcionarios, legisladores, técnicos y profesionales patito parece ser la norma oficial. Eso explica, por ejemplo, los magros resultados en diversos campos, entre ellos el de seguridad pública.
En la “guerra” contra el narcotráfico, los propios responsables de dirigir las batallas reconocen ahora que salieron a combate sin ninguna estrategia y que la delincuencia organizada los supera en armamento y recursos. Los resultados los vemos todos los días
En la economía, los expertos que pronosticaban un simple catarrito, no saben cuando se recuperarán de la pulmonía.
¿Dónde quedó la inteligencia mexicana acumulada durante décadas?
¿Estaremos condenados a convivir con un gabinete patito?
*Analista
¿Accidente o atentado?
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November 12, 2008
Raúl Torres Barrón*
El gobierno del presidente Calderón realmente está en una encrucijada con el desplome del jet ejecutivo que acabó con la vida de su ex secretario de Gobernación y otras 13 personas, y es poco probable que logre sortearla con éxito.
Por un lado, la gente no cree que fue un accidente, a juzgar por el resultado de las encuestas realizadas en diversos medios.
Por el otro, el Presidente pide evitar especulaciones y afirma que el gobierno no tiene interés en ocultar nada. Y no tenemos porqué no creerle, ya que, inclusive, ha puesto a disposición de los medios, textos y fotografías que antes se acostumbraba ocultar o clasificar como secreto de estado.
Hay, sin embargo, varios aspectos que contribuyen a sembrar la incertidumbre.
1º. Existe una estrategia gubernamental encabezada por el secretario de Comunicaciones para alimentar la percepción de que se trató de un accidente, ya que “hasta el momento”, dice, no existen elementos que indiquen lo contrario. Cuando se le pregunta cuando habrá conclusiones, dice que en no menos de once meses, que es lo que tardan los peritos y especialistas en realizar la investigación.
2º. Los discursos y reacciones personales inmediatas del propio Presidente y de otros actores políticos panistas alientan a pensar que ni Mouriño ni Vasconcelos cayeron víctimas del azar. Así lo sugiere la expresión presidencial de que “no lo detuvieron ni lo podrán detener después de su muerte”, y de que “no nos doblegarán”. El líder del PAN, a su vez, contribuyó a esta percepción al afirmar: “por tu memoria limpia y valiente (Juan Camilo Mouriño), el PAN no va a pactar con delincuentes…ni vamos a permitir que el narcotráfico y las drogas lleguen a nuestros hijos”.
3º. Los enemigos de Mouriño no estaban solo fuera, sino al interior del PAN y lo querían fuera de Bucareli, según varias informaciones. A ellos se dirigió el presidente Calderón el domingo pasado cuando pidió a sus correligionarios “dejar atrás la envidia que tanto sufrió él”. Ahora sabemos que el grupo más radical del blanquiazul “El Yunque”, promovía una campaña de desprestigio en contra del ex titular de Gobernación y por cierto, ni Fox ni Espino asistieron al homenaje que le organizó su partido.
Y aunque sería irresponsable incluirlos solo por ello en la lista de sospechosos, anotamos el dato porque forman parte del ambiente en medio del cual ocurrió la tragedia.
Ahora bien, se puede entender con claridad las razones por las cuales el gobierno debe defender la teoría del accidente. Hay muchas: Jamás aceptaría el grado de vulnerabilidad de su sistema de seguridad interna que permitió la desaparición del segundo hombre más importante del sistema, porque sería como reconocer que el gobierno está tan infiltrado que ni la propia seguridad personal del Ejecutivo está garantizada. Además, anunciar que fue un atentado podría provocar pánico, miedo e incertidumbre entre la población, y por supuesto dañaría la credibilidad y estabilidad del país, con su secuela de fuga de divisas y agudización de la crisis económica que ya daña a la población.
Creemos que, por lo tanto, la teoría del accidente predominará en la estrategia gubernamental.
Sin embargo, suponiendo que dentro de once meses se conozcan los resultados de la “caída” del jet y que los expertos extranjeros llegasen a concluir que sí se trató de un atentado ¿Dónde estarán entonces los delincuentes responsables? ¿Qué hará el gobierno? Por ello, aunque públicamente promueva la idea del accidente, porque es lo que ahora conviene, el gobierno no debe excluir desde ahora ninguna línea de investigación, ni la de los narcos ni las que conducen a los altos funcionarios y políticos con los que tanto Mouriño como Vasconcelos tuvieron fricciones graves.
*Analista
¿Todos culpables?
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November 6, 2008
Carlos Sandoval Leyva
Somos testigos de hechos de una veloz descomposición social que se manifiesta en varios sentidos y cito algunos: crecimiento de las adicciones, falta de la cultura de la legalidad, desintegración familiar, una sexualidad precoz y activa que viven los jóvenes a más temprana edad y que fomenta el aumento de madres solteras, la homosexualidad y lesbianismo que viven muchos adolescentes como si fuera una alegre moda. Medios informativos alcahuetes –por decir lo menos- del delito de lenocinio al publicar anuncios de las redes de prostitución, incluso infantil. Por supuesto que la inseguridad y violencia que vive nuestro país es la muestra de esa descomposición que más afecta y lastima.
¿Qué nos pasó como sociedad? ¿Será sólo la culpa del gobierno? ¿Qué ocurrió en los últimos 20 años? ¿La libertad o libertinaje? ¿Quién falló fallamos todos? Recordemos que el gobierno, como expresión jurídica del Estado, juega un papel importante y ha fallado, pero no sólo él. La sociedad en su conjunto ha fallado. Por ello, presento a usted, las tres circunstancias que considero, vinieron acelerar la triste realidad que estamos viviendo:
La primera de ellas tiene que ver con la caída de los valores de la sociedad mexicana, misma que en su mayoría olvidó la cultura de la legalidad. Por ejemplo, nuestros jóvenes son cada vez menos estudiosos y quieren lograr más con menor esfuerzo. En muchos casos, la TV ha sido una negativa influencia: Un caso es el programa de Facundo, -de la barra juvenil de Televisa- nefasta transmisión que sólo da a los jóvenes muestra de falta de respeto, discriminación y estupidez. Lo curioso es que la Segob y RTC permiten ese programa y muchos otros que nada sano aportan a la niñez y juventud.
La segunda de ellas fue el relajamiento de las estructuras coercitivas del Estado debido a que las instancias defensoras de los Derechos Humanos desviaron su objetivo. Estas últimas fueron utilizadas por los delincuentes para evidenciar los errores de las investigaciones y así alcanzar impunidad. Que no se mal entienda, yo creo en los Derechos Humanos, pero dirigidos al beneficio colectivo. Estoy en desacuerdo con la manipulación política que algunos de los titulares de esas instancias hicieron, al usar su calidad Ombudsman como trampolín político para alcanzar cargos políticos de gran envergadura. Se les olvidó que primero deben ser los derechos humanos de las víctimas y de sus familiares, antes que proteger a los delincuentes. A casi 20 años de su nacimiento, ahí están los resultados.
La tercera tiene que ver con la demagogia y la partidocracia. Salvo honrosas excepciones, la gran mayoría de nuestros gobernantes no están dedicados plenamente a su responsabilidad presente. Lo anterior aunado a las encontradas posturas de los partidos políticos, que por cierto, tan caros resultan para la sociedad y que cada vez menos, corresponden a los ciudadanos mediante la toma de acuerdos. ¿Le suena el autoproclamado “legítimo” y sus huestes?
En fin, la vida sigue. Necesitamos fomentar en nuestros hogares una intensa cultura de la legalidad. ¿Usted compra artículos piratas? Entonces no se espante de que la delincuencia organizada crezca, porque esa actividad es uno de sus tentáculos.
Mientras existan periódicos con una doble moral, que por un lado se rasgan las vestiduras exigiendo con su línea editorial al gobierno un alto al crecimiento criminal, pero que por el otro, tienen en su anuncio clasificado páginas completas con anuncios vinculados a la prostitución (incluso infantil), lenocinio y trata de blancas, se seguirá fortaleciendo otro tentáculo de la delincuencia organizada.
Y más ejemplos podría seguir anotando y llenar páginas completas, pero siento decirle que ya agoté mis 3 mil 500 caracteres.
Termina una Época Entera
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November 5, 2008
Raúl Torres Barrón*
Por primera vez en la historia reciente, el resultado de las elecciones en Estados Unidos significa el fin de toda una época entera, que se inició con el triunfo del capitalismo puro encarnado en Ronald Reagan y el derrumbe de la Unión Soviética, y que termina ahora, paradójicamente, con el peor desastre financiero desde la Gran Depresión de 1929 y una inmensa pérdida en la credibilidad internacional del vecino país.
El desplome de Wall Street y la catastrófica administración de Bush cimentaron la derrota del Partido Republicano e impulsaron una impresionante afluencia de votantes en favor de Barack Obama, a quien decidieron elegir ayer como el primer presidente afroamericano en la historia de los Estados Unidos.
El carismático senador de 47 años se ganó a la mayoría norteamericana porque ofreció el cambio y levantó un vendaval de ilusiones y esperanzas en medio de la depresión económica y emocional que se apoderó del alma norteamericana. Muchos han cifrado grandes esperanzas en que Obama cumplirá con éxito sus propuestas y esperan, inclusive, que la transformación de los Estados Unidos se inicie aun antes de que tome posesión, el próximo 20 de enero, sobre todo porque el propio George Bush desde hace tiempo es ya un mandatario invisible.
Las enseñanzas que se pueden sacar de estas elecciones son muchas, sobre todo a la luz de lo que pasa en México y ante el proceso electoral del año próximo.
Una de ellas es que ningún partido puede gobernar indefinidamente con tanta soberbia e insensibilidad social, ni tampoco con tanta generosidad con los ricos frente al deterioro creciente de la economía de la población, como lo hicieron los republicanos en los últimos ocho años.
El electorado se cobró en estas elecciones varias cosas: la ausencia de solidaridad con la gente en situaciones de dolor –como ocurrió en Nueva Orleans–; la complicidad o inacción gubernamental frente a las denuncias de abusos y corrupción entre los altos directivos de casas de bolsa y entidades financieras, que tenían sistemas de sueldos, salarios y bonos exagerados, que al final contribuyeron a detonar la crisis. Además, la tendencia de inventar enemigos para declararles la guerra y aprovecharse de sus recursos naturales; no escuchar a los aliados naturales e ignorar las recomendaciones de los organismos internacionales.
Pero ¿que debe hacer México ante el cambio del panorama político norteamericano?
Para nadie es un secreto que los gobernantes del PAN simpatizaban con el senador McCain y que durante su visita a nuestro país fue recibido por el Presidente Calderón, quien afirmó que el candidato republicano conocía bien los problemas de la región. A lo mejor McCain le convenía más a México por su posición de avanzada en materia migratoria, pero la situación ha cambiado y lo más importante es que Obama rescate la economía norteamericana por el bien de todos, pero sobre todo de México.
No estaría mal que los funcionarios de la administración calderonista analizaran a fondo el pensamiento y la biografía de Obama. Tienen una gran ventaja: el futuro inquilino de la Casa Blanca estará ocupado en sus primeros cien días en buscar soluciones para sacar al país del abismo económico en que está hundido y no tendrá tiempo para ocuparse del sur del Continente.
Además, Obama no es un radical ni amigo de las soluciones militares, es un hombre a quien seduce el poder de la negociación y siempre está dispuesto a discutir a fondo y llegar a acuerdos mediante consensos. Y aun cuando desconozca a México y Latinoamérica, su carisma, visión y liderazgo le facilitarán encontrar aliados en todos los rincones de la región. Así que si no lo buscaron durante la campaña, los hombres del Presidente Calderón ya deberían aplicarse para tener un acercamiento lo más rápido posible con quien tendrá un papel preponderante en esta etapa de la historia contemporánea.
*Analista
¿Y la ética…?
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November 4, 2008
La mentira más habitual es aquella por la que uno se miente a sí mismo
Raúl Colín*
La política y la administración pública sin ética, son sencillamente inadmisibles, pues su razón de ser, son sin duda, la obtención del bien común, la generación de mejoras para la sociedad y el avance democrático. Que se traduce en bienestar económico y social. Lo demás es pura demagogia. Es solamente buscar el poder para beneficios personales.
Ahora es frecuente ver como la ética es guardada en un lugar recóndito, lejano a los principios, a los valores que deberían de guiar a los políticos, los gobiernos y los partidos. Salvo muy honrosas excepciones la acumulación de riqueza y poder, el uso de influencias y el total abandono de los principios, es una constante en la política.
El rumbo se ha equivocado, pues la ética no ha estado presente en muchos personajes de la política, que sin duda han dañado a nuestro país y frenado su desarrollo.
Es increíble que sigamos enfrascados en los escándalos, en corrupción, en discusiones sin fin, mientras el mundo avanza a pasos agigantados y cada vez estamos más lejos de ser un país competitivo, con crecimiento.
La política sin ética no funciona, la administración pública sin transparencia no sirve a la sociedad. Los partidos políticos que no respondan a las demandas de un país que requiere mayores oportunidades, tienen que cambiar.
No me queda la menor duda de que estamos ante un escenario poco halagador, en donde se han perdido los ideales y los valores, para dar paso al más puro pragmatismo, que nos aleja de los sueños de un mejor país, y nos acerca a la pesadilla del poder por el poder. Del populismo y el autoritarismo.
México tiene que cambiar, tiene que dar paso a una nueva clase política, que de verdad se interese en los ciudadanos, que de resultados tangibles, y que base sus acciones en la ética, la calidad y la honradez.
La política, ya no tiene que ser sinónimo de corrupción, de poder, de ineptitud, sino debe de dar paso a una nueva generación, que con trabajo y resultados, demuestre su capacidad, compromiso e interés en la comunidad.
La transformación de México, no se logrará derrotando a un partido político, sino venciendo a los arribistas, a los corruptos y a los ineptos, que cobijados en un cargo de gobierno o en un partido político, solo piensan en su beneficio.
Mi paso por el mundo de la política y la administración pública han sido una gran enseñanza. Es como vivir en el cielo y el infierno alternadamente. Es buscar constantemente no romper el equilibrio. Es luchar por no caer en las redes del canto de las sirenas. Es saber que la libertad es un bien tan preciado, que debe ser racionado.
En el mundo de la política es habitual la mentira, en donde uno se miente a si mismo, en donde la retórica, las promesas, los discursos bonitos, los abrazos fingidos, son más comunes que el trabajo serio y la búsqueda del bien común.
Hoy me hice el firme compromiso de enmendar cada error, cada omisión y se que tendré la oportunidad de dejar un legado positivo a mi comunidad, pero como en esta vida todo tiene prioridades y no se puede dar lo que no se tiene, primero tengo que cambiar yo, para poder generar cambios en mi entorno.
Solo esta derrotado quien ha dejado de luchar, decía Manuel de Jesús Clohutier, y en México, afortunadamente habemos muchos que continuaremos luchando, primero por nuestro interior, para cambiar nuestro ser. Lo demás, vendrá por si solo.
*Analista
Surrealismo puro
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October 29, 2008
Raúl Torres Barrón*
¿La reforma energética realmente existió o es parte del surrealismo político mexicano? ¿Los foros, el debate, las negociaciones, los acuerdos y la aprobación fueron reales o solo formaron parte de un maquiavélico plan con fines ulteriores? ¿La reforma es un gran triunfo de la “brillante estrategia de la izquierda” o una simple maniobra para exhibir la “esquizofrenia política” del Peje y dividir más al PRD? ¿Ganaron los “mayordomos del imperio” o simplemente sirvieron para retroalimentar al Peje?
En el pasado, cuando nadie encontraba una explicación racional a algún suceso político –lo que ocurría con frecuencia, por la cerrazón del régimen–, se decía que era por el surrealismo que formaba parte de nuestra idiosincrasia; inclusive, corría la conseja de que si el teórico de esa corriente, André Bretón, hubiera nacido en México, sería un escritor costumbrista. Sin embargo, parece ser que el fantasma del famoso escritor y poeta francés todavía recorre el territorio nacional para auxiliarnos en la comprensión de varias cosas como, por ejemplo, que con la reforma energética el presidente gana perdiendo, el Peje pierde ganando, el PRI, sin hacer nada, crece, y el PRD, que por primera vez parecía rechazar la violencia y llegar a acuerdos mediante el dialogo y la negociación, se pierde en el camino.
En pocas ocasiones hemos percibido tanto el surrealismo mexicano de antaño como en estas últimas semanas. Ahora vemos expresiones de simpatía donde antes predominaba el odio, crudas descalificaciones a quienes antes adoraban como a un mesías, filias y fobias alrevesadas, pero también escenas insólitas, como por ejemplo, ver a todos los miembros de la mesa directiva de la H. Cámara de Diputados, puntuales, sentaditos, arregladitos y sonrientes, recibir con todas las cortesías a Andrés Manuel López Obrador, el “Presidente Legítimo”, en un recinto donde, por ejemplo, tiene prohibido poner un pie nada menos que el Presidente Constitucional de México.
Todos sabíamos, por ejemplo, de las diferencias entre el Peje y los “Chuchos”, pero nunca pensamos escuchar que estos llamaran a su ex líder moral de padecer “esquizofrenia política” o buscarle “chichis a las víboras”, calificativos que ni sus adversarios políticos más radicales le habrían endilgado.
Como todo esto lo provocó la reforma energética, sospechamos que detrás de esta iniciativa, si no hay un maquiavélico genio político o un colmilludo priísta se trata simplemente de nuestro retorno al surrealismo. Solo así podríamos digerir mejor algunas declaraciones, como por ejemplo, la del presidente Calderón, que festejó la aprobación de la reforma en el Senado, como si fuera la que propuso en abril y de la que no quedó ni el nombre.
¿Que dijo el presidente? “Sin exagerar puedo decir que es el cambio más favorable en el sector que ha tenido el país desde 1938”. Y mientras el Peje se adjudicaba haber parado las intenciones privatizadoras contenidas en la iniciativa del Ejecutivo, el presidente felicitaba a los legisladores del PRD que le introdujeron todas las enmiendas que quisieron: “Creo que merecen el reconocimiento y el apoyo de los mexicanos”, dijo el Primer Mandatario.
Entre las declaraciones de unos y otros, pero principalmente entre los propios dirigentes perredistas, llego un momento en que ni siquiera ellos sabían si habían ganado o perdido. Menos el resto de la opinión pública.
¿Habrá un siguiente capitulo del surrealismo político mexicano? No lo sabemos. Todo puede ocurrir. Ya desde ahora unos avizoran una inminente división en el PRD y hasta la salida del Peje. Creen que tendrá un final como el de Marcos, que en algún momento de la historia también acaparó cámaras y micrófonos y ahora nadie sabe dónde está. Pero es muy prematuro sacar conclusiones, anticipar muertes, derrotas o resurrecciones, La crisis social que viene puede cambiar muchas cosas en el país y el Peje ya se montó en ella. Cuando menos ya le dijo al Congreso cuales son sus responsabilidades para enfrentar la debacle económica. Y amenazó con regresar al Congreso si no hacen nada antes del 15 de noviembre. Así que esto aquí no se acaba.
*Analista
Cuentos chinos
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October 28, 2008
No hagas cosas buenas que parezcan malas
Frase popular mexicana.
Raúl Colín*
Mientras esto escribo, al otro lado del mundo el presidente del municipio de Benito Juárez, -mejor conocido como Cancún, en el bello estado de Quintana Roo- seguramente se estará preparando para descansar, después de un largo día de trabajo en China.
Supongo -porque no tengo información del propósito del viaje- que la intención de realizar un viaje tan largo y costoso, debe tener un objetivo productivo, desgraciadamente, para los ciudadanos comunes, está vedada esta información, ya que es una costumbre que las actividades privadas y los viajes de los funcionarios públicos estén enmarcadas en la más grande de las opacidades, así que, cualquier comentario respecto a los beneficios de este periplo, serán meras especulaciones.
Lo que si sé, como persona y empresario, es que existen PRIORIDADES, y que ante un Cancún inseguro, con problemas de recolección de basura, de transporte, de imagen urbana, y muchos más que es ya recurrente mencionar, quizá un viaje de esta magnitud no era prioritario.
Los seres humanos, en la gran mayoría de los casos, tendemos a perdernos ante la seducción del poder, a cambiar el rumbo ante lo deslumbrante que resulta pasar de ser un ciudadano común, a una persona solicitada por los medios de comunicación, invitada a todas las fiestas, populares y sobre todo, poseedora de un carisma que antes nadie había advertido. El poder nos convierte en simpáticos, inteligente y ¡hasta guapos! Desgraciadamente esto se pierde una vez que se deja la cúspide y ante una enorme sorpresa se regresa a ser un humano común, las invitaciones decaen, y la gente empieza a encontrar errores en donde antes había un cúmulo de aptitudes.
Cuando estás en el cenit del poder, es frecuente escuchar alabanzas y quizá muy pocas críticas, y en la mayoría de los casos éstas se justifican, pensando o que quien las emite esta equivocado, te tiene envidia o es un ignorante. Cuando esto sucede, la arrogancia esta en el punto más alto. Y de ahí, viene una estrepitosa caída.
Seguramente nadie del equipo cercano de “Greg”, -como coloquialmente se hace llamar Gregorio Sánchez, quien gano la presidencia municipal de Cancún arropado por el PRD el Pt y Convergencia- le dijo ni por accidente que este viaje no era prioritario -¿hermanar una ciudad, recoger un premio, promocionar turismo? Continuo sin entender el propósito del viaje- y que su presencia era más valiosa en Cancún, para solucionar los innumerables problemas que nos aquejan desde hace muchos trienios, y que lejos de resolverse, se agudizan cada vez más.
Tal vez uno de los mayores problemas que tenemos los seres humanos, es nuestra incapacidad de escuchar las críticas, es no ser concientes de nuestros actos, y dejar que nos deslumbre la excitante luz de poder momentáneo.
Continuo pensando en la buena volunta de Greg, y en su ánimo por sacar adelante a Cancún, sin embargo, creo que este viaje no traerá a nuestro municipio ningún beneficio y que no era prioritario. En mi muy particular punto de vista, es una lectura política incorrecta y un error.
Dice un viejo adagio chino, “antes de querer cambiar al mundo, date tres vueltas por tu casa”. Se que un viaje pude ofrecernos nuevas ideas, perspectivas, afianzar relaciones y obtener algún beneficio, reitero mi idea de que existen prioridades.
Ojalá que Greg, su equipo cercano y sus asesores, no se pierdan en ese laberinto que es la falta de conciencia y el creer que todo lo que hacen esta bien. Ya estamos muy cansados de los políticos que dejan de ser humanos y se convierten en una extensión de Dios en la tierra. De los que nunca se equivocan y viven en un mundo irreal y paralelo al de la gente común.
Cancún, es quizá uno de los municipios más saqueados en todo México, es el lugar que ha hecho políticos ricos y ciudadanos pobres, es el lugar de sueños y esperanzas de muchos mexicanos, que han visto acrecentar sus problemas de manera exponencial, y cambiar, de vivir en un destino turístico planeado integralmente -en su momento ejemplo mundial de planeación y desarrollo- a un lugar subdesarrollado, sin visión de futuro y cada vez con más problemas sin resolver.
Los viajes ilustran, -quizá menos cuando son pagados con los impuestos de los ciudadanos- espero que Greg nos demuestre que fue altamente redituable, y que trae las soluciones para erradicar la corrupción, la inseguridad, el pandillerismo, el vandalismo, la drogadicción, el alcoholismo, la prostitución, la falta de planeación y tantos y tantos problemas que vivimos cotidianamente en este otrora bello destino turístico.
El liderazgo no es un bien transferible, no se da por decreto, se gana a través del trabajo, de resultados y de respeto, tampoco se compra en China, ni se obtiene por osmosis. Ojalá que nuestro presidente municipal, entienda que su imagen se esta gastando, aunque su círculo cercano de colaboradores, le haga escuchar únicamente el canto de las sirenas.
Greg se equivocó al viajar a China. Todos nos equivocamos alguna vez. No todos lo admiten. Para admitirlo se requiere de conciencia, y ésta sólo se obtiene a través del trabajo interno y de la sabiduría.
Por el bien de todos, esperamos que este viaje sea muy productivo. Por lo pronto, fue muy costoso en imagen y en lo económico. La enseñanza de este caso local, pudiese muy bien aplicarse a lo largo y ancho del país, donde nuestros gobernantes, nos quieren contar cuentos chinos, que ya ni ellos creen.
*Analista
Por fin buenas noticias
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October 22, 2008
Raúl Torres Barrón
Al país le urgían buenas noticias y estas llegan en un buen momento. La aprobación en comisiones del Senado de las iniciativas de Reforma Energética, es un suceso alentador, sobre todo en las condiciones que atraviesa el país: una acuciante crisis económica y un nivel de conflictividad social y política muy elevado.
La reforma que finalmente apruebe el Senado para Pemex puede ser “light”, limitada e insuficiente, pero tiene un gran mérito: Demostró que México puede llegar a acuerdos nacionales superiores, mediante el diálogo y la negociación, y encontrar soluciones a problemas de fondo.
Hasta ahora y en espera de que el señor Andrés Manuel López Obrador decida si dinamita o no los acuerdos, la señal enviada desde el Senado no es nada intrascendente: las tres grandes fuerzas políticas nacionales llegaron a un consenso, inclusive al grado de ceder en sus posiciones originales, casi irreconciliables y lograron un acuerdo en beneficio de la nación.
La verdad es que como están las cosas en el país y en el mundo, la reforma consensada es un triunfo. Y quien ganó fue México, aunque habrá quienes se proclamen ganadores y quienes rechacen los acuerdos porque no es lo que esperaban.
La reforma energética unió a los partidos y debilitó las banderas de López Obrador, según una reciente encuesta de GCE que reveló que para un 66 por ciento de los consultados, no se justifican las movilizaciones de López Obrador y ni los propios dirigentes del PRD lo aprueban. Sin embargo, lo más probable es que el tabasqueño no baje la guardia y mantenga su movimiento, sobre todo en el DF, donde está su mayor fuerza. De hecho, su movilización ya tuvo resultados porque una gran parte de lo que él mismo planteo está incorporado en los dictámenes finales.
Para el presidente Calderón, la reforma también es un triunfo, aun cuando los dictámenes que discute el Senado nada tienen que ver con las iniciativas que el Ejecutivo envió en abril pasado, pero una vez mas, como en el caso del ISSSTE, logrará sacar una reforma consensada durante su mandato, cosa que no pudo lograr su antecesor.
El acuerdo político nacional alcanzado en el caso Pemex debería ser un ejemplo a seguir ante la crisis económica que afecta al país.
Hace unos meses nadie hubiera apostado que habría una reforma energética de consenso; sin embargo, se pudo concretar. Ahora el país está necesitado de un pacto nacional para darle una salida a la crisis, pero pocos han planteado su posibilidad.
Los legisladores, de alguna forma, sentaron un precedente en el caso Pemex: supieron escuchar, atender, modificar sus puntos de vista originales y lograr consensos. ¿Podría servir de ejemplo, cuando menos, para que en el gobierno se pongan de acuerdo sobre como enfrentar la crisis y no crear más confusión y desasosiego?
Porque más tardó el secretario de Hacienda en minimizar la crisis, que el director del Banco de México en decir que viene lo peor. Uno dice que algunas empresas provocaron la devaluación, y el otro sale rápidamente a aclarar que no hubo tal. Uno demanda la disminución de las tasas de interés y el otro se resiste. Sería bueno que los responsables de los asuntos económicos financieros también lleguen a un acuerdo para clarificar el panorama, porque a estas alturas ya no hay nadie a quien creerle.
Y es que si bien la crisis económica se originó en el extranjero, sus efectos internos ya se dejan sentir: desempleo, inflación, devaluación, baja en las remesas y en los precios del petróleo, disminución de las exportaciones, quiebras de empresas, volatilidad de los mercados, etc. Y el país no está para vivir en la incertidumbre.
La crisis
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October 21, 2008
Raúl Colín*
Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero
Entre tantas noticias que hablan de crisis financiera, el anuncio hecho la semana pasada, del resultado del estudio de competitividad realizado por el Foro Económico Mundial, paso casi desapercibido, a pesar de su importancia: México cayó ocho lugares en el ranking mundial de competitividad, ostentando ahora el lugar 60. Esto nos sitúa en un muy mediocre sitio.
Las medidas adoptadas por el gobierno federal, ante la multicitada crisis mundial, parecen, a los ojos de la mayoría de los economistas las correctas, por una parte el invertir en la edificación de infraestructura para estimular el crecimiento y la generación de empleos. Por otro lado, la Comisión de Cambios, integrada por el Banco de México y la Secretaría de Hacienda, ha sacado a la venta una cantidad aproximada al diez por ciento de las reservas internacionales, en la búsqueda desesperada por mantener estable el peso mexicano.
Desgraciadamente, la estrategia que aún no esta a la vista es como hará el gobierno federal para impulsar las reformas estructurales que apuntalen la alicaída economía mexicana y que nos permitan ser competitivas ante las economías de otros países. El panorama es sumamente complicado, pues ante la víspera de un proceso electoral, los partidos políticos una vez más pensaran en función de obtención del poder, y no del bien común, por lo que parece cuesta arriba que se logren los consensos que se requieren para que las reformas prosperen.
En México, parece que siempre reacciona la autoridad tardíamente, pues las grandes reformas económicas se han dado después de profundas crisis. Estamos ante un panorama de disminución de la inversión y por tanto de caída en el empleo, que se sumara ante el retorno de miles de mexicanos que actualmente trabajan en Estados Unidos, lo que además, generará caída en la entrada de dólares al país, vía remesas. En general se vislumbra un panorama poco halagador.
Ante esta situación, los ciudadanos no estamos dispuestos a ser rehenes de los partidos políticos y ser testigos de las luchas por el poder, lo que requerimos son soluciones prontas, y que nos permitan aterrizar en los bolsillos de los ciudadanos una mejora notable.
Requerimos las reformas que nos permitan ser más competitivos, por ello, el estudio del Foro Económico Mundial, hoy resulta muy significativo. Y preocupante
México no solo atraviesa una crisis económica, sino de valores, el entorno es muy negativo, ya que la inseguridad creciente, la desconfianza en las instituciones policíacas, son elementos que desalientan la inversión.
Otro factor que no nos permite ser competitivos, es la pésima educación que tenemos en México. No vale la pena mencionar que la causante de ello, en buena medida, es la corrupción e impunidad que campea al interior del Sindicato de maestros, que como cereza del pastel anuncia la entrega de camionetas Hummer a líderes sindicales.
Si a estos elementos aunamos la evidente corrupción, la impunidad y el desinterés en la mayoría de los políticos por fortalecer la transparencia, rendición de cuentas y la honradez en el manejo del gobierno, nos podremos imaginar que ante los ojos del mundo, somos un país con graves problemas, sumido en el retraso y la mediocridad.
Mas allá del glamour del congreso, es urgente que los diputados y luego los senadores adopten una actitud responsable y se olviden -¡¡por una vez en la vida!!- de los intereses partidistas e impulsen las reformas que llevan varios años en la congeladora, como es la reforma energética, laboral, fiscal y la del estado, así como las reformas en materia de seguridad y justicia, que tanto necesitamos en nuestro país.
Necesitamos consensos, responsabilidad y madurez en nuestros políticos, y por supuesto la participación de una sociedad más interesada en exigir cuentas a nuestros gobernantes. Hasta ahora, hemos sido espectadores pasivos de cómo se van esfumando nuestros esfuerzos, sueños y trabajo, en las manos de quienes de manera burda, se hacen cada vez más ricos y paradójicamente hacen más pobre al país, cuando su trabajo es velar por el bien común.
Evidentemente estamos inmersos en una crisis, y no solo es económica, sino moral y ética, debido a que estamos fallando como sociedad, ya que no hemos sido capaces de pensar más allá de nuestra propia conveniencia, y con ello, hemos empeñado nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Será más fácil librar cualquier adversidad económica si tenemos una conciencia clara de que todos somos responsables de lo que pasa, y la gran mayoría espera que otros resuelvan sus problemas.
*Analista
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