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José Dávalos

Antigüedad en el trabajo

José Dávalos*

La sola antigüedad en el empleo produce importantes beneficios para los  trabajadores. Se trata de un premio que da la Ley a los trabajadores por su fidelidad a la empresa, por haber brindado en sus servicios lo mejor de su imaginación y de sus esfuerzos. Un empeño sostenido día tras día.

  1. Estabilidad en el empleo. Los trabajadores que no pueden permanecer son los trabajadores despedidos injustificadamente y de los cuales el patrón puede eximirse de reinstalarlos mediante el pago de una indemnización.
  2. Indemnización al trabajador por separación del trabajo por causa del patrón. El trabajador puede separarse del empleo dentro de los treinta días siguientes a la fecha en que se dio la falta imputable al patrón y tiene derecho a una indemnización según su antigüedad en los términos del artículo 50.
  3. El trabajador que tenga más de un año de servicios debe gozar de un período de vacaciones no menor de seis días, y conforme vaya aumentando su antigüedad, se prolongará su período vacacional.
  4. Constancia de servicios. Los trabajadores tienen derecho a que el patrón les extienda una constancia escrita de los días trabajados y de los salarios devengados y en el supuesto de separación de la relación laboral, una constancia de los servicios prestados.
  5. Preferencia en los ascensos. Si el patrón cumplió con la obligación de capacitar y adiestrar a sus trabajadores, el ascenso corresponde al trabajador que demuestre mayor antigüedad, al trabajador que tenga a su cargo una familia, al trabajador que acredite mayor aptitud en su examen.
  6. Inmunidad después de veinte años de servicios. Procede la rescisión laboral sólo por alguna de las faltas señaladas en el artículo 47 de la Ley, particularmente grave o que hagan imposible la continuación de la relación de trabajo.
  7. Prima de antigüedad. Los trabajadores tienen derecho a 12 días de salario por cada año de servicios si son despedidos injustificada o justificadamente o si ellos rescindieron la relación laboral por causa del patrón; también tienen derecho, si se retiran voluntariamente habiendo cumplido quince años de servicios.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Depresión laboral

José Dávalos*

La depresión laboral se expresa muchas veces en desánimo continuado, tristeza profunda, falta generalizada de energía y motivación en el trabajo. Estos sentimientos no desaparecen con el paso del tiempo, por el contrario se agravan si el paciente no recibe tratamiento especializado.

Un trabajo realizado por Alberto Cajal en el Contacto Lifede, revela que los síntomas de la depresión en el trabajo pueden ser, sentimiento de tristeza continuado, ansiedad sin motivo justificado aparente, desmotivación laboral, cansancio crónico, agotamiento constante, baja de peso considerable en poco tiempo, irritación fácil con los compañeros de trabajo, baja concentración, aumento del tiempo habitual en el que se realizan las labores, aumento sin causa aparente de los errores que se cometen en el trabajo, faltas de asistencia regulares por malestar o enfermedad.

En esos casos el paciente suele no encontrarse en condiciones anímicas ni con la atención necesaria para reflexionar sobre su situación y tampoco es consciente de lo que le está ocurriendo.

La misma fuente indica que entre las causas más habituales del malestar pueden ser algún acontecimiento importante y muy estresante para la persona, proyecto laboral sobre el que el trabajador no consigue o no puede mantener el control, impotencia sobre la consecución de sus resultados o sobre el trabajo que realiza, condiciones laborales estresantes, conflictos o problemas con compañeros o con sus superiores, responsabilidad laboral no proporcional al puesto desempeñado, falta de reconocimiento en el trabajo.

El espacio laboral es donde el paciente pasa gran parte de su vida, pero también es el lugar en donde puede presentarse estrés por sobrecarga de trabajo, jornadas prolongadas, violencia en el ambiente, también puede darse el detonante del malestar por tener un empleo informal, en el que se producen pocos frutos y si permanentes conflictos con los vecinos del trabajo.

Un factor muy importante que causa el estrés y la depresión de muchos trabajadores son los teléfonos portátiles que tienen el espacio del trabajo abierto prácticamente las 24 horas del día, lo que genera en forma permanente que los trabajadores estén conectados con su actividad laboral, sin respeto a espacios vacíos de convivencia y descanso.
josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Registro sindical

José Dávalos*

En buena hora que un sindicato goza del registro, actualmente, ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en la Dirección General de Registro de Asociaciones o ante las Juntas Locales de Conciliación y Arbitraje, según se trate de materia federal o local y, pronto, ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral; su comparecencia y trámites ante las autoridades laborales podrán caminar sin tropiezos.

Sin embargo tenemos presente que un sindicato no registrado no tiene cerrado el camino para comparecer ante las autoridades del trabajo, porque el legislador ha tenido en mente que un sindicato existe a partir de su constitución y no a partir de su registro. La voluntad soberana de los trabajadores se  manifiesta al crear el sindicato, en tanto que la autoridad administrativa da fe de que tiene ante sí un sindicato legalmente constituido, al cual le otorga el registro.

El artículo 374 señala que los sindicatos, federaciones y confederaciones, legalmente constituidos son personas morales y tienen capacidad, entre otros, para defender ante todas las autoridades sus derechos y ejercitar las actuaciones correspondientes, y establecer mecanismos para fomentar el desarrollo y fortalecimiento de la economía de sus afiliados.

El artículo 368 de la Ley Federal del Trabajo oportunamente dispone que el registro del sindicato y de su directiva, otorgado por el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, produce efectos ante todas las autoridades. Conviene dejar claro que este precepto no está diciendo que la comparecencia ante las autoridades de un sindicato no registrado no produce efectos.

El artículo 692, fracción IV, dispone que los representantes de los sindicatos acreditarán su personalidad con la certificación que les extienda la autoridad registradora correspondiente, de haber quedado inscrita la directiva del sindicato. En el artículo 693 se lee que los tribunales podrán tener por acreditada la personalidad de los representantes de los trabajadores o sindicatos, sin sujetarse a las reglas del artículo anterior, siempre que de los documentos exhibidos lleguen al convencimiento de que efectivamente se representa a la parte interesada.

Da gusto constatar la apertura de la legislación mexicana de siempre dar acceso a la autoridad a quien quiera decir ante ella su verdad.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Estatutos sindicales

José Dávalos*

Los sindicatos gobiernan su vida con estatutos que los mismos trabajadores se dan. El orden interno sindical obedece a la voluntad libre de los trabajadores que quieren caminar hacia los fines del sindicato que son el estudio, el mejoramiento y la defensa de los trabajadores; y ese avance lo quieren conseguir con disciplina que tiene en la base la convicción de los agremiados.

Entre otras importantes cuestiones, en la regulación de los estatutos sindicales en el artículo 371 de la Ley Federal del Trabajo se establece la forma de convocar a asamblea, también se dice cómo convocan los trabajadores a asamblea cuando los dirigentes no lo hacen. Se fija el procedimiento para la elección de la directiva sindical, que se lleva a cabo mediante el ejercicio del voto directo, personal, libre y secreto.

En la elección de la directiva se integra un padrón completo y actualizado de los miembros del sindicato con derecho a votar, que debe publicarse y darse a conocer entre los votantes antes de la elección. Se determina un procedimiento que asegure la identificación de los afiliados con derecho a votar. Si los requisitos de la votación no se cumplen, la elección carece de validez.

En caso de reelección de la directiva sindical es facultad de la asamblea decidir el período de duración y el número de veces que pueden reelegirse los dirigentes sindicales. Los procedimientos de elección deben ajustarse a reglas democráticas. En la integración de las directivas sindicales se establece la representación proporcional en razón del género.

El período de duración de las directivas no puede ser indefinido o de una temporalidad que obstaculice la participación democrática de los afiliados, y tampoco puede ser lesivo al derecho de  votar y ser votado.

En los estatutos también se prevé la época y forma de presentación de la cuenta completa y detallada de la administración del patrimonio sindical y sanciones a sus directivos en caso de incumplimiento. Se fija el pago de las cuotas sindicales ordinarias. El trabajador puede manifestar por escrito su voluntad de que no se le aplique la cuota sindical, en cuyo caso el patrón no puede descontarla.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Los meseros

José Dávalos*

Cuando tomé asiento en la mesa que me correspondió, le pregunté a la mesera que me atendía qué le pasaba, porque la veía molesta e inquieta. Eran las diez de la noche; me contestó que llevaba atendiendo aquella otra mesa desde hacía ocho horas y los comensales no llevaban para cuando terminar. La mesa la integraban siete personas, platicaban y discutían como si fueran comenzando.

Reflexioné para mis adentros que a la mesera le iría bien si los comensales eran generosos con las propinas, aunque también,  me lo ratificó la mesera, hay veces en que los comensales terminan de comer, de cenar, pagan el consumo y se olvidan de gratificar a los meseros por los servicios que les prestaron, o dejan propinas que son un insulto para los trabajadores.

Los meseros, como cualquier trabajador, deben tener su jornada máxima de ocho horas, el salario mínimo por lo menos, el descanso diario y el descanso semanal pagado por lo menos de un día, vacaciones, aguinaldo, participación de utilidades, inscripción en el Instituto Mexicano del Seguro Social, en fin, tienen derecho a los beneficios que otorga la ley a todo trabajador.

Pero la realidad es otra. Los meseros/las meseras muchas veces no reciben salario del patrón, su pago son las gratificaciones que les dan los clientes. Indebidamente, porque primero tienen derecho al salario de la empresa y las propinas que les entregan los comensales se suman al salario. La Ley Laboral dispone que los patrones no tienen participación de las gratificaciones, porque los patrones a veces exigen a sus trabajadores parte de lo que reciben de propinas.

La jornada de los meseros es de ocho horas, la máxima establecida en la Ley Federal del Trabajo y en la propia Constitución. Nada de que los trabajadores terminarán su jornada cuando salga el último cliente del restaurante.  El tiempo que prolonga la jornada de los trabajadores es tiempo extraordinario y debe pagárseles como tal.

La Ley dispone que semanalmente los trabajadores deben gozar por lo menos de un día de descanso pagado.  Además el patrón no puede decirle a un trabajador tu descanso no será el domingo, va a ser el miércoles, y después, va a ser el viernes. Los días de descanso no se cambian al antojo del empleador.

Los meseros tienen un precioso manojo de derechos que ojalá un día se cumplan.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Trabajo del secuestrado

José Dávalos*

Recientemente se publicó en los medios la suerte de 21 hombres originarios de varios Estados de la República que, en contra de su voluntad, permanecían en un campamento en el Estado de Chihuahua, obligados a colaborar con un grupo de delincuentes en el cultivo de droga; las personas cautivas tenían entre 2 meses y hasta dos años y medio en el lugar.

Al campamento las víctimas fueron llevadas con engaños, les ofrecieron empleo colocando cercas con un pago de 350 pesos diarios; sin embargo, el trabajo consistía en sembrar, cortar, poner a secar, empacar y cargar    amapola y marihuana, para lo que los levantaban a las seis de la mañana y por la noche los metían en una cueva vigilada por hombres armados.

Las autoridades de aquella entidad federativa rescataron a las víctimas y realizaron las diligencias necesarias para sancionar a los delincuentes. De estos hechos se desprende nuestra reflexión jurídica sobre si los 21 hombres sometidos eran delincuentes o trabajadores.

El artículo quinto de la Constitución dispone que a nadie se puede impedir que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode siendo lícito. El concepto de licitud o ilicitud no se refiere a la energía humana de trabajo considerada en sí misma, pero sí a la actividad a la que se destine. Por eso lo ilícito se define como toda actividad contraria a las leyes o las buenas costumbres.

Si estos 21 hombres tenían conocimiento de la ilicitud de la actividad que prestaban a un grupo de traficantes de drogas, eran cómplices de los delincuentes. Pero como cuando fueron contratados ignoraban la actividad que iban a realizar y luego se les amenazó de muerte si se negaban a acatar las órdenes de los delincuentes, las actividades que realizaban sometidos, sin su voluntad, constituyen una relación de trabajo (Artículo 20 de la LFT).

Al quedar liberados, como aconteció, estos hombres tuvieron oportunidad de acudir ante el agente del Ministerio Público a denunciar el secuestro del que fueron objeto. También tuvieron oportunidad de acudir ante la Junta de Conciliación y Arbitraje a reclamar, de quien resultara responsable, los salarios y demás prestaciones que se les debían por la prestación de aquellos servicios.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

 

Desaparición del outsourcing

José Dávalos*

El outsourcing o la subcontratación es una figura jurídica que se incorporó a la Ley Federal del Trabajo el 30 de noviembre de 2012; sin embargo en la práctica se ha venido aplicando desde hace varios lustros, siempre, antes y ahora contra la voluntad de los trabajadores por los perjuicios que les causa.

Consiste en la existencia de una empresa que crea otras empresas, llamémoslas de papel, a través de las cuales contrata trabajadores a los que paga salarios miserables y les niega el disfrute de varios derechos como el pago del tiempo extraordinario, el día de descanso semanal pagado, las vacaciones, participación de utilidades, libertad sindical, contratación colectiva, seguridad social, etcétera.

Estas empresas funcionan en el ámbito federal y en el local, es decir, empresas comprendidas en las materias federales como la industria textil, minera, metalúrgica, automotriz, productora de alimentos, y otros. O en materias locales como panaderías, restaurantes, industria de la construcción, carpinterías, talleres mecánicos y eléctricos, y otros. Estas materias se encuentran en el artículo 123, fracción XXXI de la Constitución y 527 de la Ley Laboral.

Además del daño que causa a los trabajadores, el outsourcing también daña a las finanzas nacionales. El senador Napoleón Gómez Urrutia recientemente declaró que anualmente las contribuciones que se pierden de manera individual a causa de la evasión fiscal de estas empresas oscilan entre los 6 mil y los 8 mil pesos por trabajador. Dijo también que existen más de 6 mil empresas con 7 millones y medio de trabajadores, que evaden impuestos a través del outsourcing.

Estas empresas de subcontratación fueron severamente criticadas por los legisladores que reformaron la Ley Federal del Trabajo el 1º de mayo de este año. Se ignoran cuáles son las causas por las cuales se mantienen en la legislación. Es hora de que con el empleo de sus facultades los legisladores las deroguen por los graves perjuicios que están causando a los trabajadores.

El outsourcing fue incorporado a la Ley juntamente con los contratos de temporada, de capacitación inicial, a prueba y de pago por hora. Son cinco contratos que están golpeando severamente la estabilidad de los trabajadores en el empleo y facilitan su despido con el menor gasto posible para las empresas.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Estabilidad en el trabajo

José Dávalos*

Para hablar de la estabilidad del trabajador en el empleo, es necesario apuntar dos razones básicas que enseñó el maestro de maestros  Mario de la Cueva: 1. La idea de las estabilidad en el trabajo es una creación de la Asamblea Magna de 1917, sin ningún precedente en otras legislaciones,  ni siquiera en la doctrina de algún escritor y jurista. Nació en Querétaro, sin que pueda decirse quién fue su autor, como una idea-fuerza destinada a dar seguridad a la vida del trabajador.

  1. La estabilidad en el trabajo es un principio que otorga carácter permanente a la relación de trabajo y hace depender su disolución: a) únicamente de la voluntad del trabajador, y b) excepcionalmente de la del patrón, c) del incumplimiento grave de las obligaciones del trabajador, y d) de circunstancias ajenas a la voluntad de los sujetos de la relación, que hagan imposible su continuación.

Acudo a estos principios fundamentales del derecho del trabajo, en momentos en que los despidos masivos de trabajadores de las empresas privadas y del sector gubernamental, hacen parecer que se van a pique estas ideas-fuerza como las llamaba el maestro De la Cueva. Son momentos difíciles de la crisis que vive nuestro país, pero es necesario volver a esas ideas con renovada esperanza. La fuerza del derecho es la certeza que da el faro en medio de la tempestad.

No doy cifras de los despidos de trabajadores porque no encuentro certeza en los números que se nos ponen a la vista en estos momentos. Pero lo que sí es cierto es la angustia de los miles de trabajadores que no tienen con qué llevar la comida a sus hogares, porque de un momento a otro se les avisó que ya no prestaban servicios para el patrón; en algunos casos sin siquiera recibir explicación alguna y casi en todos los casos sin el pago de la indemnización que les corresponde.

La respuesta de los abogados parece sencilla: Vámonos a las Juntas de Conciliación y Arbitraje a plantear los justos reclamos de los trabajadores. Pero  no se trata sólo de eso. Ahora lo importante es parar estos despidos que parecen no tener fin. Lo importante es caer en cuenta de las consecuencias sociales que trae esta turbulencia que esperamos que pronto acabe.

En ningún caso el patrón puede despedir injustificadamente a un trabajador. Es necesario que en este momento las autoridades pongan alto a estas injusticias que padecen miles de hogares mexicanos.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

 

Derechos de policías

José Dávalos*

El policía es un ser humano con derechos inviolables como el respeto a su dignidad de persona humana. El policía como todo trabajador tiene derecho a una jornada máxima, a un salario mínimo, al descanso diario, al descanso semanal, a vacaciones, a la protección de la seguridad social y el seguro de vida.

El salario que perciben los policías tiene una parte sustancial que consiste en el respeto a su dignidad. El carácter laboral de los policías está en el apartado B del artículo 123. La fracción XIII los remite a “sus propias leyes”. Pero estas leyes no pueden desconocer los derechos de los trabajadores. Independientemente de la persona o institución a la que se sirva todo trabajo es humano.

Los policías, como todos los trabajadores, tienen la protección del artículo 1º de la Constitución que dice expresamente que en los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección… Y los derechos que aquí hemos mencionado son derechos humanos, de los que deben gozar los policías.

El mismo artículo 1º de la Constitución de la República, dispone que queda prohibida toda discriminación que por cualquier motivo atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y las libertades de las personas.

Los policías, como seres humanos, necesitan del descanso diario, del descanso semanal y de las vacaciones, pagados. No podemos imaginar a un policía trabajando 24 horas continuas y exigirle un rendimiento en el servicio que física y emocionalmente, aunque quisiera hacerlo, está incapacitado para prestar. La jornada máxima y los descansos están previstos para los trabajadores porque su condición humana los exige; y los policías son personas humanas y trabajadores.

El pago del salario no es una gracia que se dispensa a los policías, es obligación del empleador entregarlo. Ese salario, representa la retribución por los servicios que prestaron poniendo en ejercicio sus facultades humanas, físicas y mentales. También entre los derechos humanos de los policías está la protección de la seguridad social y el seguro de vida, seguridad humana que requieren para ellos y para su familia, seguridad que les garantiza su certeza para hoy y para mañana cuando su edad o su salud les impidan prestar los servicios que hoy realizan.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

 

Respiro burocrático

José Dávalos*

Los trabajadores al servicio del Estado ya pueden formar los sindicatos que deseen en su dependencia, había uno solo. Los trabajadores tienen libertad de formar parte de los sindicatos o a no formar parte de ellos, el ingreso al sindicato de la dependencia era automático. Los sindicatos pueden incorporarse a la FSTSE, si así lo desean, ya no es obligatorio. Los sindicatos tienen libertad de agruparse a las organizaciones nacionales o internacionales que ellos deseen.

Estas posibilidades las tienen los trabajadores al servicio del Estado a partir de la reforma de la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado del primero de mayo de este año, un paso muy importante que se ha dado en cumplimiento de la  fracción X del apartado B del artículo 123 constitucional, que establece de manera amplia la libertad sindical.

Fue derogado el artículo 68 que permitía la creación de sólo un sindicato en cada dependencia; era un uso común que los trabajadores cuando ingresaban a una dependencia automáticamente ingresaban al sindicato de esa dependencia.  Ahora conforme al artículo 69 a nadie se puede obligar a formar parte de un sindicato, o a no formar parte de él o a permanecer en ese sindicato.

La fracción V del artículo 79 fue derogada, establecía que los sindicatos no podían adherirse a otras organizaciones o centrales obreras o campesinas, se deducía que nacionales o internacionales. Fue reformado el artículo 78 que disponía que los sindicatos sólo podrían adherirse a la FSTSE, única central reconocida por el Estado; ahora prevé que pueden adherirse a la federación que ellos deseen. Esto constituye un avance para los trabajadores al servicio del Estado. Pero todavía les quedan pendientes cuestiones muy importantes de su libertad sindical.

Las condiciones de trabajo no son negociadas entre el sindicato y la dependencia, quien está facultado para dictar esas condiciones (Jornadas, salarios, vacaciones, etcétera) es solamente el titular de la dependencia, como lo ordena el artículo 87.  El propio apartado B del artículo 123 tiene una barrera infranqueable que impide el empleo de la huelga, un derecho básico de los sindicatos para obtener el mejoramiento de los trabajadores: deben ser violados los derechos contenidos en el apartado burocrático de manera general y sistemática.

Está dado el primer paso, adelante están los siguientes.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

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