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José Dávalos

Sindicatos democráticos

José Dávalos*

Los trabajadores siempre han tenido claro que sólo uniéndose pueden adquirir fortaleza en la defensa y mejoramiento de sus derechos frente al patrón, y que el medio idóneo para ese propósito son los sindicatos.

Los sindicatos son creación de los trabajadores, ellos son los que les dan vida, ellos son quienes determinan su estructura, sus reglas de existencia y designan a las personas que los representan ante los patrones, ante las autoridades y ante terceras personas. Los sindicatos pertenecen a los trabajadores y ellos son quienes deben decidir y regir su destino.

La reforma de la Ley Federal del Trabajo de 2019 tiene como propósito erradicar que sea una cúpula la que nombre a los dirigentes sindicales, erradicar que los dirigentes sindicales se eternicen en sus puestos, y erradicar que los líderes sean quienes a espaldas de sus representados decidan las acciones fundamentales de sus organizaciones gremiales.

Los patrones, por su parte, deben respetar el principio de no injerencia en la vida sindical, deben abstenerse de promover y auspiciar la creación de sindicatos fantasmas y la celebración de contratos colectivos de protección. Los patrones deben demostrar que son una  nueva generación cuyo objetivo empresarial no es enriquecerse a costa de los trabajadores, a quienes les deben retribuir justamente su trabajo con base en la cantidad y calidad de los servicios prestados.

El Estado debe, fundamentalmente, cumplir las obligaciones que disponen las normas laborales. Las autoridades del trabajo, administrativas y jurisdiccionales, deben ser celosas guardianas de los derechos de sindicalización y dela autonomía sindical, que incluye la libertad de autodeterminación, de designación y remoción de sus dirigentes. Las autoridades laborales deben abandonar sus prácticas de control ilegal del registro de los sindicatos y de desconocimiento de sus auténticos dirigentes. Las autoridades laborales deben abandonar su conducta de manipulación política de las organizaciones sindicales, de su actuar político de contención de las justas demandas laborales, de su interpretación tendenciosa de las normas jurídicas aplicables en materia de emplazamiento y de calificación de la huelga. Las autoridades laborales deben abandonar para siempre su complicidad perversa con los patrones y con dirigentes sindicales deshonestos.

La tarea es difícil, no podemos ser ilusos o inocentes, tampoco debemos renunciar al esfuerzo por hacer realidad lo que la letra y el espíritu de la ley ordenan.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Horas extras

José Dávalos*

El Constituyente de Querétaro de 1917 tuvo gran preocupación por las jornadas extenuantes que trabajaban los hombres del campo y de la ciudad, jornadas que no permitían a los trabajadores descansar y menos convivir con la familia. Por eso en la entrada del artículo 123 constitucional se escribió para que todo mundo lo supiera y para que todo mundo lo respetara: Fracción I. La duración de la jornada máxima será de ocho horas.

Entendamos bien que esta fracción primera no dice que la jornada que todo mundo debe trabajar será de ocho horas. Entendamos que el artículo 123 está ordenando que los trabajadores como máximo deben trabajar ocho horas, es decir, no más de ocho horas. Hay trabajos que ni siquiera las ocho horas.

Por ejemplo, el artículo 5º de la Ley Federal del Trabajo en la fracción III está prohibiendo que los trabajadores presten una jornada inhumana por lo notoriamente excesiva, dada la índole del trabajo. Un trabajador que desarrolla un enorme esfuerzo, que está abatido a las cinco horas. Un trabajador que presta sus servicios cerca del fuego, que siente que arde cuando lleva más de cuatro horas trabajando, o un trabajador que su jornada la cumple en contacto con el hielo, que no soporta trabajar más de cinco horas.

Para esos trabajadores está escrita la fracción III que prohíbe las jornadas inhumanas por lo notoriamente excesivas debido al tipo de trabajo que realizan. Esto nos hace entender que la jornada máxima de trabajo no necesariamente es de ocho horas. En los ejemplos que hemos visto la jornada máxima es de cuatro y de cinco horas.

La jornada extraordinaria es la prolongación de la jornada ordinaria. El trabajador que presta ocho horas, siete horas, cinco horas, cuatro horas de servicios diarios; la hora de trabajo que sigue es jornada extraordinaria y debe pagarse como lo ordena el artículo 67 de la Ley, con un ciento por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada. Si el trabajador gana veinte pesos por hora en su jornada ordinaria, por una hora extraordinaria recibirá cuarenta pesos.

Hay una idea errónea muy generalizada en el sentido de que para que el trabajador pueda exigir tiempo extraordinario debe primero trabajar ocho horas. No. Lo que estamos viendo es que el tiempo que exceda de la jornada ordinaria del trabajador ese tiempo es extraordinario. Un trabajador que presta sus servicios en una jornada de seis horas, la séptima hora ya es extraordinaria.

Lo que está en juego en la jornada de trabajo es la salud y la vida del trabajador.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Buscadores de la verdad

José Dávalos*

La comunicación humana es una forma esencial para vivir en sociedad. Por eso el periodista es capaz de expresar y compartir la vedad, el bien y la belleza, es capaz de contar su propia experiencia y describir el mundo, construyendo la memoria y la comprensión de los acontecimientos.

El periodista como custodio de las noticias, consciente de su función de comunicador social se mantiene lejos de la tentación de quemar las noticias, porque siempre busca la verdad y se ocupa de buscar soluciones alternativas a la escalada del clamor y de la violencia verbal.

Consciente de que la sociedad actual vive inmersa en la comunicación cada vez más veloz y dentro del sistema digital, por eso el periodista está atento al fenómeno de las noticias falsas, inclinación que mantiene en alerta al periodista que hace un esfuerzo común para descubrir el valor periodístico y la responsabilidad de cada uno en la comunicación de la verdad.Dar cabida a datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas. Esa finalidad  de las Fake news, que tienen la capacidad de hacer aparecer las mentiras como verosímiles y plausibles, captan la atención de los destinatarios poniendo el acento en perjuicios extendidos dentro de un tejido social apoyándose en emociones fáciles de suscitar como el ansia, el desprecio, la rabia y la frustración.

La dificultad para desenmascarar las noticias falsas se debe al hecho de que la gente con frecuencia interactúa dentro de ambientes digitales homogéneos e impenetrables a perspectivas y opiniones diversas. El resultado de esa lógica de desinformación en lugar de realizar una sana comparación con otras fuentes de información, podría poner en discusión positivamente los prejuicios y abrir un diálogo constructivo. El propósito es desacreditar a otro, presentarlo como enemigo, lo que favorece a los conflictos.

El antídoto más eficaz contra el virus de la falsedad, es dejar que salgan a la luz cosas oscuras, la verdad tiene que ver con la vida entera, esto es en lo que uno se puede apoyar para no caer. Buscar la verdad liberando la falsedad y buscando la relación. La verdad no se alcanza cuando se impone, brota de relaciones libres entre las personas, escuchándose recíprocamente.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Trabajadores del hogar

José Dávalos*

Con el título de “Personas Trabajadoras del Hogar” se nombra al capítulo de la Ley Federal del Trabajo que se ocupa de los trabajadores que prestan servicios relacionados con el hogar, que no aportan para el patrón beneficio económico directo, pero que su trabajo se encuentra en el marco de una relación laboral.

Estos trabajadores realizan actividades de cuidados, aseo, asistencia o cualquiera otra dentro de las siguientes modalidades: Trabajan para el empleador y residen en el domicilio donde realizan sus actividades; trabajan para un empleador pero no residen en el domicilio donde prestan sus servicios; trabajan para varios patrones, pero no residen en el domicilio de ninguno de ellos.

El capítulo que se refiere a estos trabajadores va del artículo 331 al artículo 343. Comprende a ambos géneros; incluye las actividades relacionadas con cuidados, que tienen gran importancia en la atención de niños y ancianos. Los servicios de los trabajadores del hogar, hombres y mujeres, están comprendidos en el Convenio 189, ratificado por México el anterior 12 de diciembre de 2019, aprobado por la OIT desde el 16 de junio de 2011.

Está prohibido el trabajo de los menores de 15 años. Para la ocupación de adolescentes mayores de 15 años, el patrón debe: Solicitar certificado médico de una institución de salud pública por lo menos dos veces cada año; fijar jornadas laborales que no excedan de 6 horas diarias y de 36 horas semanales; no ocupar a adolescentes que no hayan concluido cuando menos la educación secundaria, a no ser que el patrón se haga cargo de que finalicen esa educación.

Los alimentos destinados a los trabajadores del hogar deben ser higiénicos y  nutritivos, además de ser de la misma calidad y cantidad de los destinados al consumo del patrón; en la ocupación de los migrantes no se establecen diferencias de condiciones con los trabajadores nacionales.

En los contratos por escrito se establece: el tipo de trabajo que se va a realizar; el salario, el método para calcularlo y la periodicidad de los pagos; las vacaciones anuales pagadas y los periodos de descanso diario y semanal. Los patrones tienen obligación de inscribir a los trabajadores en el Instituto Mexicano del Seguro Social y pagar las cuotas correspondientes.

Ojalá estos derechos de los trabajadores se cumplan y no queden en poesía.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Trabajadores de outsourcing

José Dávalos*
Para Matías y Carolina, retoños
de Mercedes y Edgar

Cualquiera que sea su preparación, cualquiera que sea su nivel económico, una persona física que presta servicios personales y subordinados a un patrón, outsourcing o cualquiera que sea su forma o denominación, es trabajador. Es un trabajador en quien deben cumplirse las obligaciones patronales ordenadas por la Constitución y por la Ley Federal del Trabajo.

El outsourcing o subcontratación (Artículos 15-A a 15-D), fue creado para tratar de que el verdadero patrón no se haga responsable de los derechos que nacen para el trabajador como consecuencia de la relación de trabajo. El beneficiario de la obra o de los servicios, llamado contratante, ocupa a un contratista para que acerque trabajadores y los ponga a trabajar, con salarios de hambre, sin tiempo extraordinario, sin vacaciones, sin inscripción en el IMSS, etcétera.

Cuando los trabajadores quieren reclamar cualquier prestación que se les adeuda, el beneficiario del trabajo les dice que a él no le reclamen, que vayan a exigirle a quien los contrató. Y el contratista les dice que no sabe qué hacer porque no tiene recursos para pagarles, que ya se le agotaron. Esta es la historia que se repite todos los días entre los trabajadores que prestan servicios en outsourcing.

La Ley del Seguro Social muy oportunamente estableció en el artículo 15-A la forma de hacer frente a estos problemas: “Cuando en la contratación de trabajadores para un patrón, a fin de que ejecuten trabajos o presten servicios para él, participe un intermediario laboral, cualquiera que sea la denominación que patrón e intermediarios asuman, ambos serán responsables solidarios entre sí y en relación con el trabajador, respecto del cumplimiento de las obligaciones contenidas en esta Ley”.

El artículo 13 de la Ley Federal del Trabajo ordena que los intermediarios son solidariamente responsables con los beneficiarios directos de las obras o servicios, por las obligaciones contraídas con los trabajadores. Y el artículo 14 señala que las personas que utilicen intermediarios para la contratación de trabajadores serán responsables de las obligaciones que deriven de la Ley y de los servicios prestados.

En el trabajo que se presta a un outsourcing, hay una relación de trabajo. Por encima de los engaños y de las trampas están la Constitución y la Ley.
josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Valor del salario

José Dávalos*

El patrimonio del trabajador es su energía de trabajo, la lleva consigo al entrar a la empresa. Por eso el Constituyente de 1917 se ocupó en primer término de la jornada máxima de trabajo, el tiempo de trabajo era su primera preocupación.

Dice el Maestro Mario de la Cueva que “Cuando la energía de trabajo se entrega a otro, la salud y la vida hallan su aseguramiento en el derecho del trabajo e irrumpe el salario en una relación dialéctica (Entre el trabajo y el capital), porque es el elemento que además de asegurar la salud y la vida, permite al hombre y a la mujer elevarse hacia una vida auténticamente humana”.

El salario cumple su función cuando satisface con amplitud generosa las necesidades de toda índole del trabajador y su familia. La Constitución de 1857, la hermana mayor de los derechos sociales de la Constitución de Querétaro, tenía en su artículo quinto un párrafo que luego pasó a la Constitución de 1917: “Nadie puede ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa remuneración y sin su pleno consentimiento”.

En la lucha por la justicia social, sin un ingreso remunerador y justo todo se habría perdido. El artículo 82 de la Ley Federal del Trabajo dice que el salario es la retribución que debe pagar el patrón al trabajador por su trabajo. Y el artículo 84 establece que el salario se integra con los pagos hechos en efectivo por cuota diaria, gratificaciones, percepciones, habitación, primas, comisiones, prestaciones en especie y cualquiera otra cantidad o prestación que se entregue al trabajador por su trabajo. Este es el salario integral en nuestra legislación.

Los salarios mínimos son la protección menor que la sociedad concede a millones de hombres y mujeres que conducen una existencia que en muchos aspectos está  más cerca de la vida animal que de la humana, pero con esa energía de trabajo se cultivan los campos de los nuevos latifundistas, se construyen las fábricas, las máquinas, los caminos, los automóviles y los aeroplanos de lujo, con esa energía de trabajo se amasan los insultantes tesoros de los nuevos ricos.

Esta es una dolencia muy grande de México. Hay más de seis millones de trabajadores que ni siquiera alcanzan a obtener por su trabajo el salario mínimo. Y muchos millones que no tienen trabajo y por tanto no reciben ningún salario. Entre estos millones están jóvenes hombres y mujeres que tienen la esperanza de un día tener un trabajo. Ya ni siquiera tienen la esperanza de cruzar la frontera hacia el Norte, esa puerta por ahora parece estar clausurada para los trabajadores.

Pago del aguinaldo

José Dávalos*

Todos los trabajadores tienen derecho a un aguinaldo anual que debe pagarse antes del veinte de diciembre, consistente en quince días de salario, por lo menos. Los trabajadores que no hayan cumplido el año de servicios, independientemente de que se encuentren laborando o no en la fecha de liquidación de esa prestación, tienen derecho a que se les pague la parte proporcional del aguinaldo, conforme al tiempo que hayan trabajado, cualquiera que sea ese tiempo.

Así lo dice el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo. Es necesario insistir en que todos los trabajadores tienen derecho al pago del aguinaldo, los trabajadores que prestan sus servicios a personas físicas o quienes prestan sus servicios a personas morales. Los patrones no pueden escudarse en el pretexto de que durante el año les fue muy mal o que no tuvieron ganancias.

Por lo que hace a los trabajadores al servicio del Estado, tienen derecho a un aguinaldo anual que debe pagarse, un 50% antes del 15 de diciembre y el otro 50% a más tardar el 15 de enero, y consiste en 40 días de salario cuando menos, sin ninguna deducción. Esto lo dispone la Ley Federal de los Trabajadores al servicio del Estado en el artículo 42-Bis.

Volviendo a los trabajadores al servicio de patrones particulares, todos los trabajadores de confianza tienen derecho al pago del aguinaldo. Cuando en una empresa las relaciones de trabajo están regidas por un contrato colectivo, ese contrato puede fijar un mejor beneficio para los trabajadores, es decir les puede señalar un beneficio mayor de los quince días de salario.

El pago del aguinaldo debe pagarse antes del día veinte de diciembre, porque de esa manera los trabajadores, a pesar de lo reducido que resulta el beneficio, les ayuda para hacer los gastos del hogar en la navidad y en el fin de año.

El pago del aguinaldo se puede exigir al patrón durante un año. El trabajador que no recibe el pago de este beneficio oportunamente puede reclamarlo directamente al patrón o exigirlo ante la Junta de Conciliación y Arbitraje. El trabajador que no tenga recursos para pagar los servicios de un abogado, puede acudir al servicio que de manera gratuita prestan los abogados de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, Federal o Local.

El pago del aguinaldo no debe regatearlo ningún patrón a sus trabajadores, les sirve para llevar un poco más de pan a su familia en las fiestas de navidad.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

El desempleo

José Dávalos*

Me pongo en los zapatos de una persona, hombre o mujer, que no tiene trabajo o que tiene el temor de que pronto lo van a despedir. ¿Qué hacer para llevar el alimento a la familia? ¿Qué hacer con los gastos del transporte para el al trabajo, el pago de la renta, el pago de la luz y del gas…? Son algunas de las preguntas que ese trabajador tiene durante la noche, que no lo dejan dormir.

¿Y qué harán los hombres y las mujeres en pobreza extrema que no ganan siquiera el salario mínimo diario de 102.68 pesos? Ni siquiera pensar que los niños vayan a la escuela, por más que el papá y la madre lo deseen, ¿cómo le hacen para darles de comer, pagar sus libretas, el vestido…? Esta es la realidad de millones de gentes en la República. La realidad que no es posible ignorar, negar, ocultar. La realidad de muchos compatriotas nuestros.

En las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el desempleo aumentó en el mes de octubre anterior de una tasa 3.5 por ciento de la población económicamente activa a una tasa de 3.6 por ciento. Desde una perspectiva anual la tasa de desempleo registró un incremento en el mes de octubre del año en curso frente a la tasa del mes de octubre de 2018, al pasar de 3.2 a 3.6 por ciento (Silvia Rodríguez, periódico Milenio, 27 de noviembre 2019).

La tasa de subocupación, referida al porcentaje de la población ocupada que tiene necesidad de ofrecer más tiempo de trabajo, representó el 7.5 por  ciento. En su comparación anual, esta tasa fue superior a la del mes de octubre de 2018 que se ubicó en 6.7 por ciento.

La tasa de informalidad laboral fue de 56 por ciento en octubre de este año, cifra inferior a la de septiembre anterior, y mayor 0.4 puntos respecto a la del  mismo  mes de 2018. La tasa de ocupación en el sector informal representó 27.6 por ciento en el mes de octubre de 2019, misma proporción del mes de septiembre, y 0.5 punto arriba de la proporción de octubre de 2018.

Es decir, creció el número de personas desocupadas, creció el número de trabajadores que necesitan trabajar más horas para cubrir sus necesidades fundamentales, y creció el número de personas ocupadas en la economía informal que lo hace sin ninguna prestación social. Esto no puede seguir así, es preciso que, encabezados por la autoridad, cada uno hagamos lo que tenemos que hacer.

josedavalosmorale@yahoo.com.mx

Rector Enrique Graue

José Dávalos*

El martes 19 de de este mes de noviembre, el doctor Enrique Graue Wiechers rindió protesta como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México para el periodo 2019-2023, luego de que fue elegido para un segundo periodo por la Junta de Gobierno.

En la Antigua Escuela de  Medicina que se encuentra en la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, quien también fue rector en el periodo 2015-2019 se comprometió a fortalecer el trabajo con las autoridades locales y federales para evitar la filtración de grupos de la delincuencia organizada en las facultades y escuelas de la UNAM.

En su mensaje en el que se refirió a la inseguridad que en forma muy sentida la percibe el alumnado, el rector hizo “un llamado a la unión de toda la comunidad universitaria para rechazar enérgicamente la violencia, la sinrazón y las burdas y ominosas provocaciones que en fechas recientes hemos sufrido. A todos nos ofenden y lastiman”.

Dijo el rector de la UNAM: “Sé que el pueblo de  México, el Estado Mexicano y los universitarios de la nación están de nuestro lado y que desean que los atropellos vandálicos y delincuenciales no queden impunes. La rectoría a mi cargo seguirá sensata y prudente, pero no es, ni será, conformista o indiferente. Se actuará en consecuencia de los ultrajes sufridos. A ello me comprometo”.

Refiriéndose concretamente a los jóvenes, manifestó el rector que vivimos un mundo con desconcierto e incertidumbre en el futuro, por eso las posiciones encontradas, las polarizaciones y enfrentamientos de distinta índole caben en la libertad, siempre y cuando no se trasgreda la libertad de los demás. Los jóvenes son los anímicamente más afectados. Debemos comprenderlos, encauzar sus inquietudes y dar respuesta a sus necesidades.

Expresó el rector Graue que la cobertura y la calidad de la educación que impartimos deben continuar en ascenso. Nunca la cobertura estará en detrimento de la calidad. En los años siguientes creceremos en matrícula gracias a las nuevas carreras creadas y a las instalaciones que se han inaugurado o que están en proceso de construcción.

Los universitarios estamos con los compromisos del rector Graue. Por el respeto a la dignidad humana y todos los valores que de ella se derivan.

josedavalosmorales@yahoo.com.mx

Luis Raúl González Pérez

José Dávalos*

En cinco años de ejercicio del “Poder de la Gente” desde la Comisión Nacional de Derechos Humanos, es la obra que deja el Maestro Luis Raúl González Pérez, como él también lo dijo en su último informe de trabajo “por el respeto y vigencia de los derechos humanos  sin conocer de ideologías y filiaciones políticas”.

González Pérez al término de su gestión como presidente, el 15 de noviembre anterior, expresó que la CNDH no fue cómplice ni protectora de gobiernos o autoridades, su compromiso fue con la legalidad y las víctimas y su trabajo dio muestra y prueba de ello. Con hechos probó, no con  narrativas.

Informó que La CNDH brindó 1 millón 533 mil 377 servicios de atención al público. Como consecuencia de ello se iniciaron 133 mil 979 nuevos expedientes, concluyéndose 135 mil 737 casos. Se emitieron 399 recomendaciones ordinarias, 30 por violaciones graves a derechos humanos y 20 de carácter general, habiéndose realizado 28 informes especiales y 147 estudios especializados en temas relevantes de derechos humanos. Se promovieron 230 demandas de acciones de inconstitucionalidad ante la SCJN y se emitieron 1 mil 699 medidas cautelares. Cerca de 55% de expedientes resueltos lo constituyeron la conciliación, los resueltos durante el proceso y los que quedaron sin materia.

A lo largo de su gestión, dijo el hasta entonces presidente de la CNDH, se presentaron 924 denuncias, de las cuales 275 fueron del ámbito penal y 649 del administrativo. De las denuncias por responsabilidad administrativa presentadas, desde el 16 de noviembre de 2014 hasta el 30 de septiembre de 2019, fecha en que se hizo el corte, 364 fueron concluidas y se sancionó a 412 servidores públicos, mientras que, en el ámbito penal, fueron emitidas 14 sentencias condenatorias y se dio seguimiento a 253 procedimientos de índole penal.

Dijo Luis Raúl González Pérez que frente a la indiferencia u omisión institucional, la CNDH pudo investigar y pronunciarse a favor de las víctimas, la legalidad y la defensa de los derechos, en casos de violaciones graves como Tlataya, fue reclasificada como grave la misma, Apatzingán, Tanhuato, Tierra Blanca, Papantla, Nochixtlán, Allende, Palmarito Tochapan, Iguala, Temixco, San Fernando y Luvianos, entre otros. Son casos en los que su investigación evidenció la ilegalidad de la conducta de diversas autoridades y contribuyó a llegar a la verdad y a la justicia a la que las víctimas tienen derecho. josedavalosmorales@yahoo.com.mx


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