Con la pretensión de que los pequeños de “Comunidades Infantiles RHUAA” tengan un mejor futuro, miembros del Club Rotario Bajío donaron un centro de cómputo a la casa hogar.

Son prácticamente un par de años que los rotarios tienen trabajando con la asociación y conforme los han ido conociendo, reconocieron la necesidad que existía de un salón de cómputo, puesto que los pequeños acostumbraban a ver tele, estudiar y dormir en un mismo espacio.

Los miembros del Club Rotario Bajío se ocuparon de la construcción del sala.

Merced al patrocinio del Hotel Hotsson, Sofía Elán, Todo Medik, Constructora Midwest, Reyma, Segregaría de Desarrollo Económico Sostenible, FM Commerce, Calzado Stars of the World, impakta exhibición, Una Bay y Flecha Amarilla, los miembros del club organizaron dos acontecimientos con los que colectaron los fondos para edificar el salón: un campeonato de golf y el acontecimiento Arroz, azafrán y vino.

Ana Margarita Moreno y Marta Camarena.

Aparte de la construcción del salón, los benefactores donaron una notebook y una impresora y esta vez llegaron asimismo con una despensa que incluye arroz, azúcar, lenteja, frijol, aceite, pasta y jabones de tocador. Para su sana diversión asimismo les obsequiaron un brincolín, una red y un balón de volley ball.

Rafael Zavala, presidente del Club Rotario Bajío.

Rafael Zavala, presidente del Club Rotario Bajío, aseguró que proseguirán trabajando en conjunto con la comunidad infantil y que el próximo proyecto va a ser asistirlos con ciertos inconvenientes de humedad que tienen en sus instalaciones.

Los pequeños se mostraron felices y agradecidos con este apadrinamiento y no dejaban de repartir abrazos y sonrisas a los rotarianos, quienes llevaron pastel y refrescos para festejar con los pequeños la inauguración de su nuevo salón.

Luis Miguel González y Francisco Moreno.

Una enorme familia

Adrián Romero, directivo de “Comunidades Infantiles RHUAA”, conversó que la rutina que se hace en el centro es como la de una enorme familia, puesto que en un día normal los treinta y nueve pequeños que viven ahí se levantan temprano, adecentan su casa, hacen actividad física, desayunan, asisten a sus diferentes escuelas, retornan a comer, jugar, hacer labor y ver TV.

Adrián Romero, directivo de Comunidades Infantiles RHUAA.

Hoy día, son 7 las personas que cooperan en esta comunidad entre formadores, maestros de oficio y la trabajadora social.

Para mantenerse, la comunidad recibe apoyo de otras asociaciones como el DIF y Cadena de Sonrisas, mas asimismo con un bazar autogestivo, una purificadora de agua y una panadería que pertenecen a la corporación.

“El apoyo que hoy recibimos quiere decir que los pequeños tendrán la posibilidad de salir adelante; todo cuanto sea capacitación, diversión y nutrición para nuestros pequeños es una enorme bendición”, comentó Adrián Romero.

Además de esto mentó que toda persona que desee visitar a los pequeños o hacer algún óbolo, tiene las puertas abiertas en sus instalaciones situadas en Balcones de la mariposa #109 A, colonia Balcones de la Joya.

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